Evalúan la eficacia de un tratamiento antiepiléptico

Durante un simposio internacional realizado en Buenos Aires la semana última se presentaron las conclusiones de los estudios relativos a la seguridad y eficacia de una de las drogas antiepilépticas que se ha estado utilizando en los últimos nueve años: la levetiracetam.

Tras disertar en el encuentro de expertos, la doctora Jaqueline French, profesora del departamento de Neurología de la Universidad de Nueva York (NYU, por sus siglas en inglés) y directora del Consorcio de Estudios Clínicos del Centro de Epilepsia, dialogó con La Prensa sobre las características de esta alternativa terapéutica, los avances científicos alcanzados recientemente y los desafíos que aún plantea la epilepsia, una enfermedad que se manifiesta a través de crisis epilépticas o ataques convulsivos causados por una excitación anormal en las señales eléctricas del cerebro.

-¿Qué novedades hay en el área de tratamientos de la epilepsia?

-Hay muchas novedades. Lo primero es que en el último año hemos cambiado la definición de quién tiene epilepsia. Antes el diagnóstico de epilepsia se hacía tras dos ataques y ahora aunque una persona tengo uno solo hay razones para creer que tendrá otro -ya sea porque tiene un daño cerebral o una anormalidad eléctrica en un test-; entonces ya podemos decir que esos pacientes probablemente tienen epilepsia y deben ser tratados.

Esto incrementa la cantidad de personas que requerirán tratamiento y teniendo en cuenta que hay un 70% de probabilidades de tener otro ataque, no hay que estar esperando que aparezca el otro para poder ser tratado.

Si bien no hemos encontrado una medicación que realmente supere la resistencia al tratamiento de la epilepsia en ciertos pacientes, la buena noticia es que los nuevos tratamientos tienden a ser mucho más tolerados y más fáciles en su sistema de administración porque tienen menos efectos colaterales y las personas tienen que ir menos al médico, es decir que las nuevas medicaciones requieren menos monitoreo médico.

En concreto, tenemos algunas nuevas drogas que han sido aprobadas este año en el mundo y algunas ya están en la Argentina. A nivel mundial tenemos varias drogas nuevas como carbamazepina, lacosamida, rufinamida y levetiracetam, que nosotros hemos estado utilizado desde hace ya varios años y que ahora se relanza en la Argentina.

-¿Cómo funciona la droga levetiracetam?

-No sabemos cómo trabaja, sabemos que actúa en un sitio de receptores cerebrales específico, que probablemente tenga que ver con la forma en que son liberadas las sustancias químicas en el cerebro. Lo que sí sabemos, además, es que trabaja muy distinto a cualquier otra de las medicinas que están disponibles.

-¿De las nuevas medicinas antiepilépticas esta es la mejor?

-Nunca decimos cuál es la mejor, sino que tratamos de adecuar el tratamiento al paciente. De modo que para ciertos pacientes, o ciertas situaciones, esta puede ser la mejor droga pero ninguna medicina será la mejor para todos.

-¿Cuándo fue aprobada la levetiracetam por la Administración de Alimentos y Drogas de los Estados Unidos (FDA)?

-Fue aprobada en 2000. Se hizo muy popular en los Estados Unidos y es probablemente la droga antiepiléptica que más rápido crecimiento tuvo. Parte de esto se debe a que es muy fácil de usar. Las otras medicinas tienden a ser complicadas, tienen esquemas complicados, que las personas tienen que seguir, mientras que levetiracetam es muy fácil: se hace la prescripción, se le da al paciente y después es todo bastante automático.

-¿Está indicada tanto para adultos como para pacientes pediátricos?

-Sí, está aprobada tanto para adultos como para niños. Es lo que llamamos droga de amplio espectro, porque cubre una serie de distintos tipos de ataques, lo cual no sucede con todas las drogas. Con algunas debemos ser muy cautelosos y determinar con exactitud qué tipo de ataques tiene la persona porque de lo contrario el paciente puede empeorar con la medicación.

SENSIBLES Y RESISTENTES

-¿El tratamiento se puede administrar a todos los pacientes epilépticos?

-De todos los pacientes que han tenido que empezar a tomar medicación, dos tercios son fácilmente tratables con distintos tipos de medicinas; son aquellos pacientes denominados "sensibles a la medicación". En cambio, un tercio de ellos no es fácilmente tratable. De hecho ahora tenemos una nueva definición de lo que llamamos "resistencia al tratamiento de la epilepsia": luego de que dos drogas han fallado -sin importar cuáles drogas sean-, sabemos que esas personas serán muy difíciles de tratar; a veces requieren cirugía u otro enfoque y probablemente necesiten ser derivados a un centro más especializado donde el diagnóstico y tratamiento sean mirados de cerca.

- Si el paciente logra detener los ataques luego de varios años de tomar la medicación, ¿puede detener el tratamiento?

-Si una persona ha pasado varios años sin síntomas, en muchos casos es razonable tratar de sacar la terapia y ver si los ataques regresan. Aunque puede producir mucha ansiedad, lo hacemos. Desafortunadamente no existe ningún estudio que pueda demostrar que el paciente está curado y que los ataques jamás volverán. Es más bien un procedimiento de ensayo y error: trataremos de sacar la medicación y esperaremos que los ataques nunca regresen.

-¿Cómo debe ser administrada la levetiracetam?

-Debe ser tomada todos los días, dos veces. Lo cual no está mal, porque algunas de las otras medicaciones más antiguas tenían que ser tomadas tres o cuatro veces al día, y puede ser difícil de recordar para la mayoría de las personas. La droga viene en tabletas y solución oral. En el futuro esperamos que haya una alternativa para darla por vía venosa a las personas que están hospitalizadas y que no pueden tomarla por boca. En los Estados Unidos ya disponemos de esa opción.

-¿Tiene que combinarse con otras terapias?

-Levetiracetam fue testeada para ser utilizada sola o con otras terapias. Puede recetarse de ambas formas.

MAS OPCIONES

-¿Qué nivel de eficacia tiene esta droga en comparación con los otros tratamientos disponibles?

-En aquellos pacientes que son sensibles al tratamiento, levetiracetam es igual de efectiva que muchos de los otros tratamientos. Esto es bueno porque esos pacientes podrán ser controlados con muchos tipos distintos de medicinas. Además es muy bien tolerada. En las personas que son resistentes al tratamiento, tiende a ser una medicina muy fuerte. No ha habido muchos estudios en esa población para determinar cuál droga en más fuerte que la otra, pero según los estudios clínicos parece que permitirá controlar a algunas personas que no se podían controlar con las otras medicinas. Pero esa población es dura y no esperamos que más de un 10% de ellos responda. Lo más ventajoso es que se puede añadir a todas las otras drogas que las personas tomen y no los hace sentir somnolientos o medicados.

-¿Cuáles son los efectos colaterales de la levetiracetam?

-Probablemente los dos principales efectos colaterales, por los que las personas deben tener cuidado, son: un poco de fatiga -algo que algunas personas no tienen y otras sí- e irritabilidad. Cuando estas cosas pasan, le decimos a los pacientes que reduzcan un poco la dosis o que hagan más lenta la incorporación de la nueva droga. Muchas veces eso ayuda. O esperamos un poco a que la persona se acostumbre a la nueva droga. El número de personas que debe suspender la droga porque sienten estos problemas es relativamente bajo en comparación con otras medicaciones.

-¿Se puede utilizar este tratamiento durante el embarazo?

-Los estudios relativos a la seguridad durante el embarazo aún están realizándose. Hasta el momento no hay una señal de que hubiera un problema pero no ha habido suficientes exposiciones para estar absolutamente seguros.

- La FDA emitió una advertencia sobre las drogas antiepilépticas y el riesgo de suicidio y pensamientos suicidas. ¿Hay evidencias relativas a los efectos de la levetiracetam en ese sentido?

-Al igual que los otros medicamentos antiepilépticos, hay un pequeño riesgo de depresión y las personas con epilepsia tienen -de base- un riesgo mayor de pensamientos suicidas. Muchas de las drogas tienen una leve tendencia a incrementar esto. Probablemente todo tratamiento o cambio que se pueda hacer en una persona con epilepsia -ya sea empezar con un medicamento o detenerlo o una cirugía-, cualquier cosa que cambie al paciente, incrementa los problemas de estados de ánimo e incrementa un poco los pensamientos suicidas. Pero no tratarlo es mucho peor.