LEONOR MANSO E INGRID PELICORI DARAN A COMMOCER DOS PIEZAS EN EL CENTRO DE LA COOPERACION

Entre lo mítico y lo cotidiano

Hoy estrenan "Ten piedad de mí", escrita y dirigida por Bea Odoriz y mañana "Antígonas" de Alberto Muñoz. Las dos obras permiten descubrir que aún en medio de un caos social y político, es posible construir un espacio para la reflexión

En el bar del hall central del Centro de la Cooperación, de Corrientes al 1500, Leonor Manso e Ingrid Pelicori dialogaron con La Prensa, sobre el ciclo "Entre lo mítico y lo cotidiano", por ellas creado y que integran dos piezas de teatro, que se podrán ver los sábados y los domingos.

La primera que se estrena hoy, e irá los sábados, a las 23, es "Ten piedad de mí", la que escrita y dirigida por Bea Odoriz, contará con la actuación de ambas actrices, a las que se unen Héctor Bidonde, Pochi Ducase, Pablo Pollitzer, Jorge Sánchez y Carla Baglivo. En la siguiente, "Antígonas", de Alberto Muñoz, que se podrá ver los domingos, a las 20.30, Leonor dirige e Ingrid actúa junto con Claudia Tomás.

MITO Y TEATRO

-¿Cuál es la unidad temática que une a ambas piezas?

Pelicori: En las dos sus temáticas si bien remiten a personajes cotidianos, proponen otro tipo de preguntas, que hacen a la experiencia y las vivencias de cada uno. Son dos miradas diferentes que expresan situaciones comunes, atravesadas por lo intangible. Se trata de seres que se interrogan sobre el lugar que ocupa en su presente, el mito, el espacio sagrado y el misterio de la muerte.

Manso: La unidad es lo oculto, lo extraño en la vida cotidiana, la falta de lugar que tenemos para reflexionar sobre ciertas cosas, llámese la muerte, o el dolor. En su obra, Alberto Muñoz, que además es poeta y músico, se centra en la historia de cuatro personajes, que remiten a un conocimiento muy antiguo que teníamos las mujeres.

-La relación entre el arte y lo mítico no es algo frecuente en nuestros escenarios, una razón son las pocas tragedias que se eligen representar.

Pelicori: Lo interesante es que las dos piezas permiten pensar el teatro en relación con lo mítico inmerso en nuestros actos cotidianos. Eso es algo que siempre despierta curiosidad. El teatro es irreemplazable, tiene algo de sagrado, porque el actor está ahí frente al público y esa experiencia no es comparable con el cine o la televisión.

LOS PERSONAJES

-¿Cuáles son los personajes que aparecen en "Antígonas"?

-Una es una cosmetóloga, que atiende a una cliente. Luego están dos hermanas, que tienen un hermano desaparecido y una de ellas dice que tuvo una visión en la que su hermano le pide que vaya a tal lugar a ponerle una cruz, por eso realizan un viaje, en el que se las ve atravesar un río. La tercera es una profesora de canto y su alumna. La búsqueda de ambas radica en la certeza, en la belleza más allá de lo superficial. Por último está una kinesióloga, que atiende a una paciente, con un profundo dolor en una vena del cuello. En las cuatro escenas se habla de la piedad, de ponerse en el lugar del otro y ayudarlo.

-¿Qué personaje le tocó en la obra de Bea Odoriz?

Manso: El mío es Rosa, una mujer que junto con el personaje que hace Ingrid, viven en la casa de una anciana, a la que atienden, lavan y peinan. Ellas fueron maestras de frontera y un día llega el hijo de la mujer, acompañado de otro hombre y mientras festejan un cumpleaños, les dice que se va a llevar a su madre y va a vender la casa. El resultado es que estas dos mujeres quedan en la calle. Bea Odoriz como autora tiene la cualidad de ser una gran observadora de lo cotidiano. Las situaciones que plantea son bien reconocibles, pero en algún momento aparece algo extraño. Si bien su pieza tiene mucho de humor negro, de lo que está hablando es del dolor propio y ajeno.

-¿Cómo se manifiesta la violencia en "Ten piedad de mí"?

Pelicori: Surge como resultado de la desesperación. No se trata de la violencia física, sino de algo más intangible.
Juan Carlos Fontana