"ALA DE CRIADOS" UNA PIEZA DE MAURICO KARTUN BIEN CONTADA Y CON BUEN HUMOR
Constante enfrentamiento de clases
Ficha técnica:
"Ala de criados" de Mauricio Kartun. Dirección: Mauricio Kartun. Escenografía: Graciela Galán. Vestuario: Gabriela A. Fernández. Iluminación: Alejandro Le Roux. Actores: Esteban Bigliardi, Rodrigo González Garillo y Laura López Moyano. Teatro Del Pueblo (Diagonal Norte 943).
La pieza de Mauricio Kartun demuestra cómo la realidad aún pretérita se puede colar en el arte sin ser panfleto y atender a la memoria pública.
Ambientada en un club de tiro al pichón de Mar del Plata en el verano de 1919, presenta a un trío de clase alta, dos hombres y una mujer -Esteban Bigliardi, Rodrigo González Garillo y Laura López Moyano- sorprendidos por la Semana Trágica.
Los chicos no se interesan demasiado por los hechos en la lejana Capital, en la que su padre colabora en la Liga Patriótica en la caza de obreros y "rusos", entretenidos en sus divagues estacionales, en los que la joven funciona como narradora y musa involuntaria.
Ese dulce devenir de vanidades, reproches, deschaves encubiertos que le sirve a Kartun para definir a sus criaturas, es interrumpido por un peón (Alberto Ajaka) encargado de acopiar palomas para el deporte y alarmado por la ausencia de su patrón.
VANIDADES Y REPROCHES
El peón vive en el ala de criados del "palacio" familiar pero insiste con que está de paso allí -su familia está lejos- y que sólo es un trabajador independiente en condiciones de pactar con su empleador de igual a igual.
Pero su presencia no es vana: si bien al principio sus bravuconadas de hombre joven son desoídas por el trío patricio, poco a poco se vinculará a él. La chica perderá su virginidad con él casi por deporte o aburrimiento, y su virilidad, se sabrá después, excederá ese vínculo.
Lo que nunca conseguirá, sin embargo, es penetrar el cerco establecido por la chica y sus primos, ni aún cuando a través del sexo y la identificación ideológica supone tener acceso a ellos.
Con su sólido trabajo en el texto y la dirección, Kartun confirma las virtudes exhibidas en anteriores piezas, como "El niño argentino" y "La Madonnita".
Lo que se ve en los tres actos es una historia bien contada, con deliciosos pasajes llenos de humor y poesía y personajes de una justeza ejemplar. ¿Qué decir de ese dúo de palurdos (Esteban Bigliardi y Rodrigo González Garillo) con plata cuya vida sólo adquiere valor en el aturdimiento y la violencia?, o de esa proto-Victoria Ocampo, práctica y superior a su medio, consciente a pesar de todo de la inutilidad de sus acompañantes, a la que Laura López Moyano comprende en cada giro de sus frases, en cada gesto, que comprende su sólida actuación.