Un nuevo encuentro con la obra de Federico García Lorca se producirá el viernes, a las 20, en la sala Casacuberta del San Martín, cuando se estrene "La sombra de Federico". La pieza de Eduardo Rovner y César Oliva, será protagonizada por Fabián Vena, en el papel de un Lorca, que regresa como una sombra, después de muerto, para tratar de entender las causas del por qué de su fusilamiento.
La originalidad del espectáculo es que incluye una propuesta multimedia. Participarán el grupo de Titiriteros del San Martín, habrá música grabada y en vivo y entre los papeles coprotagónicos se ubica Graciela Dufau, como Esperanza Rosales, la familia amiga del poeta, que lo recibe en su casa cuando lo persigue la Guardia Civil.
Dirigido por Hugo Urquijo, Fabián Vena confiesa estar más que sorprendido de interactuar con títeres de distintos tamaños y objetos.
"Al Grupo de Titiriteros lo llamo "el ejército prusiano argentino", porque tienen una disciplina, que yo mismo y muchos de mis colegas desearíamos tener".
PAJAROS NEGROS
"Cuando el director Hugo Urquijo me contó cómo iba a ser presentada la obra, me dijo: "Hay quince "pájaros blancos" que vienen hacia vos y después se van transformando en pájaros negros, de la muerte".
Cuando ensayé con los titiriteros y vi avanzar hacía mí a esos pájaros negros con sus ojos rojos "encendidos" en sangre, me dije a mí mismo que no me gustaría cruzármelos de noche. Quizás te hablo mucho más de los títeres que de mí, pero es que me tiene asombrado el trabajo que realizan, dirigidos por Adelaida Mangani. Cuando nos reunimos por primera vez con Kive Staif (director del Complejo Teatral de Buenos Aires) y él nos presentó, comentó algo que me quedó grabado. Señaló que los titiriteros tienen que trabajar la ausencia del ego. Es interesante tomar en cuenta eso, porque los actores tenemos que estar en el otro extremo. Cuánto más presencia tenga tu imagen mejor va a salir el personaje.
-¿Es la primera vez que representa textos de García Lorca?
-Sí, en los cursos de actuación con Augusto Fernándes, yo y Carolina Fal hicimos "Mariana Pineda". Esto es un gratificante privilegio. Debo confesar que cuando descubrí a Lorca me fanaticé, leí todas sus obras y ahora volví a retomarlas.
-¿De los personajes masculinos que tiene Lorca en sus obras, le interesó alguno en particular?
-Siempre pensé que García Lorca fue un hombre de una sensibilidad humana muy grande. Creo que él encontró en los personajes femeninos una forma de de poner en palabras la gran emocionalidad que tenía. Leí las biografías autorizadas y no autorizadas de este poeta y uno de los libros en los que basa la pieza es en la biografía de Ian Gibson, fue el que más seriamente trató y transmitió sus últimos meses de vida.
UN TEXTO RICO
-Aunque hace el personaje del poeta granadino que viene de un "más allá", se eligió no caracterizarlo como realmente era. ¿Hubiera preferido que no fuera así?
-Al principio quise teñirme el cabello y ponerme cejas más gruesas, luego se decidió que nó, porque en el teatro eso no es lo más importante, sino lo que comunica y siente el actor. En este caso la obra de Rovner y Oliva incluye fragmentos de "Bodas de sangre", "Doña Rosita, la soltera" o "Así pasen cinco años". Lo interesante es que podamos transmitir al público la riqueza de esos versos y los textos de Lorca, estamos trabajando para que eso se logre.
-¿También está haciendo un programa en televisión en el que habla de teatro?
-Se llama "Obra en construcción" y se emite por canal (a), es educativo y cultural y en el que a través de entrevistas a directores y actores, contamos como es el primer día de ensayo. Se graba una vez a la semana en el Cervantes. Entre los que ya grabamos se ubican Ricardo Bartis hablando de "Hamlet"; Raúl Serrano refiriéndose a Molire y Mauricio Kartún que se encargó de Armando Discépolo
Juan Carlos Fontana