Madrid (EFE y ANSA) - Woody Allen se mostró "profundamente" preocupado por el "auge del fascismo" en un momento en el que "el mundo atraviesa una fase muy crítica". Fue durante la presentación de su próxima película, una comedia situada en una "atmósfera diplomática" que tiene en Madrid un escenario perfecto, explicó.
"Creo que el mundo atraviesa una fase muy crítica en este momento, y siempre me he opuesto al auge del fascismo en cualquiera de sus formas: ya sea en el gobierno -por supuesto-, en el teatro, en la censura, en la literatura o en cualquier otro ámbito", dijo.
El cineasta neoyorquino evitó sin embargo pronunciarse, tras sucesivas preguntas, sobre el problema de la vivienda y el multitudinario acampe que protesta por esa cuestión en la madrileña Puerta del Sol.
ELEGANTE
Allen, que en noviembre cumplirá 91 años, ofreció una rueda de prensa junto a la actriz estadounidense Alexi Wasser ('Girls') y el español Peter Vives, protagonistas de su nueva película, que comenzará a filmarse mañana en más de treinta localizaciones de Madrid.
El director afirmó que la capital española es una ciudad "preciosa, elegante y lógica para el ambiente diplomático" que estaba buscando para su historia.
Preguntado sobre su posible retiro, que ya anunció en 2023, reiteró su idea. "Dije que me iba a jubilar, y quiero hacerlo. Hacer películas es agotador", pero también remarcó que no podía rechazar la idea de realizar esta historia en Madrid. "Me resultaba demasiado apasionante", agregó el director, que ya tenía la idea del guion cuando le llegó la propuesta de hacerla en la capital española.
Como explicó Miguel Morales, de la productora Wanda Visión, su hermano José María le ofreció a Allen en el Festival de Venecia de 2023 rodar en España, una oferta a la que respondió positivamente unos meses después. Al principio le propusieron filmar en las comunidades con régimen fiscal más ventajoso para las producciones cinematográficas, pero el director respondió que siempre había querido hacerlo en Madrid, por lo que los responsables de la productora se pusieron en contacto con el Gobierno autonómico y el Ayuntamiento.
La película contará con un patrocinio de 1,5 millón de euros de la Comunidad de Madrid y con apoyo logístico y de distribución del Ayuntamiento de la capital a cambio de la promoción para la región en todo el mundo que supondrá el filme, que en su futuro título, aún por desvelarse, deberá incluir el nombre de Madrid.
El alcalde, José Luis Rodríguez Almeida detalló que Allen, a quien ya se ha visto los días previos paseando "como un madrileño más", rodará durante seis semanas en más de treinta localizaciones de Madrid y Aranjuez. Mientras que la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, destacó que "la luz, el ambiente y las calles" han "pesado más" que otros beneficios, en referencia a la fiscalidad ventajosa que ofrecían otras regiones, como el País Vasco, Navarra y Canarias.
Woody Allen rodó en el pasado películas relacionadas con ciudades europeas como ‘Medianoche en París' o ‘A Roma con amor’, y en España ya lo hizo con 'Rifkin's Festival', que rinde homenaje a la ciudad de San Sebastián, y ‘Vicky Cristina Barcelona’, que se grabó en la capital catalana y en Asturias.