Wall Street cerró en verde este martes, impulsado por nuevos máximos históricos del Dow Jones de Industriales, su principal indicador, y del S&P 500, ante el optimismo de los inversores por un posible pacto para la reapertura del estrecho de Ormuz.
Al toque de la campana, el Dow Jones sumó 1,71%, hasta los 54.085 puntos; el S&P 500 ganó 1,79%, hasta los 7.736 enteros; y el tecnológico Nasdaq trepó 2,59%, hasta las 26.584 unidades.
Las subas estuvieron motivadas, entre otros factores, por las declaraciones del secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, antes de la apertura del mercado, quien señaló que Washington y Teherán podrían llegar a un acuerdo inminente sobre el estrecho de Ormuz. A su vez, el secretario de Estado, Marco Rubio, agregó que "los barcos ya están transitando" por la vía marítima.
Esta noticia también impactó en el mercado energético: el precio intermedio del petróleo Texas (WTI) se desplomó 5,7% respecto al cierre anterior, hasta los 75,77 dólares el barril.
Además de las esperanzas de una distensión en Oriente Medio, la Bolsa de Nueva York se vio impulsada por la presentación de balances trimestrales mejores de lo esperado, como el de Palantir. Los títulos de la tecnológica -especializada en análisis de datos e inteligencia artificial (IA), con fuerte presencia en el sector de defensa- saltaron 29,45% al cierre, tras reportar un incremento del 93% en sus ingresos trimestrales.
Otras compañías que lideraron las ganancias de la jornada fueron Intel (10,84%), Caterpillar (5,57%), Goldman Sachs (2,62%) y Nvidia (2,56%).
En otros mercados, el oro se revalorizó 1,07%, hasta los 4.134 dólares la onza; la plata avanzó 3,4%, hasta los 59,82 dólares la onza; y el rendimiento del bono del Tesoro a diez años cedió 5,5 puntos básicos, hasta 4,624%.
Tras el cierre de la rueda, el segundo mayor fabricante de semiconductores del mundo presentó su balance trimestral. AMD mostró resultados del segundo trimestre que superaron las estimaciones tanto en ganancias como en ingresos y, sin embargo, el mercado castigó con fuerza a la acción en las operaciones de postcierre, donde llegó a caer más de 7%.
Los números en sí fueron sólidos: la compañía reportó una ganancia ajustada de 1,66 dólares por acción sobre ingresos de 11.540 millones de dólares, superando las proyecciones de los analistas, que esperaban 1,60 dólares por acción y 11.250 millones de dólares en facturación.
La guía para el próximo trimestre también vino por encima de lo previsto: para el tercer trimestre, AMD anticipó ingresos de aproximadamente 13.000 millones de dólares, frente a los 12.510 millones que estimaba el consenso de Wall Street.
Pese a ello, el mercado ya esperaba una perspectiva todavía más agresiva sobre el crecimiento vinculado a la IA y el despliegue del nuevo chip Helios. Al no llegar sorpresas lo suficientemente contundentes en ese frente, los inversores optaron por tomar ganancias tras el fuerte rally que la acción venía acumulando en las ruedas previas.
Por su parte, SpaceX reportó una pérdida de más de 500 millones de dólares en su primer informe trimestral como empresa pública, aunque el resultado fue menos negativo de lo que anticipaba Wall Street, mientras que los ingresos se dispararon.
La compañía dirigida por Elon Musk registró una pérdida de 541 millones de dólares -equivalente a 9 centavos por acción en los tres meses hasta junio, menos de la mitad de lo que esperaban los analistas financieros. Los ingresos, en tanto, saltaron a 7.800 millones de dólares, un incremento superior al 90% respecto del mismo período del año anterior.
Pese al resultado mejor a lo previsto, las acciones de la firma de cohetes, comunicaciones satelitales e inteligencia artificial se ubican aproximadamente 50% por debajo de su pico de junio, alcanzado poco después de una oferta pública inicial que convirtió brevemente a Musk en el primer billonario del mundo.
El S&P Merval operó nuevamente a contramano del mundo. El índice se hundió 2,6%, hasta los 3.188.970,55 puntos, con las acciones energéticas a la cabeza de la baja, arrastradas por el desplome del crudo (-5,8%). Medido en dólares, el índice líder de la bolsa porteña cedió 3,1%, hasta los 2.013 puntos.
Se negociaron 452.000 millones de pesos en renta variable, aunque el 80% del total correspondió a Cedear, lo que refleja el interés de los inversores locales por sortear al riesgo argentino a través de activos que replican acciones del exterior.
Los papeles que más cayeron fueron Transportadora de Gas del Sur (-3,7%), BBVA (-3,6%), Edenor (-3,6%), Aluar (-3,3%) e YPF (-3,1%). La excepción fue Transener, que subió 3,2% gracias al sólido balance trimestral que había presentado la víspera.
El riesgo país que mide JP Morgan cortó la racha bajista de los últimos días y repuntó hasta los 421 puntos.
El mercado cambiario, en cambio, se mantuvo relativamente estable: el dólar minorista cerró a la venta en $1.515 en el Banco Nación; el mayorista subió $4, hasta $1.497; y el blue tuvo un fuerte retroceso de $15 (-0,67%), hasta $1.545 para la venta en el mercado informal. Los dólares financieros también operaron a la baja: el MEP finalizó en $1.521 (-0,45%) y el CCL en $1.577 (-0,31%). El Banco Central, por su parte, sumó compras por u$s 28 millones en el mercado de cambios.