El dinero se mueve a la velocidad de la luz en los mercados globales. Por estas horas asistimos una violenta rotación desde las empresas tecnológicas (sobre todo de software) hacia papeles defensivos y otros activos financieros. Un movimiento que sorprende por su virulencia: las acciones de AMD cayeron un 17,31%, las de Palantir un 12,31% y las de Micron Technology un 9,48%. El eje de todo es, cómo no, la disrupción causada por la Inteligencia Artificial.
Concretamente, muchos inversores temen ahora que la IA destruya ingresos en sectores como los programas informáticos y los servicios empresariales vinculados con las finanzas y el derecho. El índice de software y servicios S&P 500 ha caído casi un 13% en cinco sesiones consecutivas (no se veía semejante desplome desde la pandemia de Covid-19) y ha perdido un 26% desde su pico de octubre, mientras que el S&P 500 alcanzaba un máximo histórico de 7.000 puntos hace una semana.
Wall Street cerró mixto y su principal indicador, el Dow Jones subió un 0,53% hasta los 49.501 enteros, mientras que los otros índices principales acabaron en rojo lastrados de nuevo por las caídas en empresas del sector tecnológico. El S&P 500 perdió un 0,51 %, hasta los 6.882 puntos; y el tecnológico Nasdaq bajó un significativo 1,51%, hasta los 22.904.
La rotación se ha acelerado desde que el laboratorio de inteligencia artificial Anthropic presentara días atrás un nuevo software jurídico que podría alterar la velocidad a la que se desarrolla la tecnología (al generar más fondos para la IA) y quién será afectado.
"El impacto (de la IA) podría ser mucho más amplio de lo que se pensaba inicialmente", aseguró Tom Bruni, director de información sobre el mercado y los inversores minoristas de Stocktwits, a The Wall Street Journal.
Pese a la preocupación demostrada por los inversores, el presidente de Nvidia, Jensen Huang, quiso restarle importancia y aseguró que la IA no llegará a sustituir a las herramientas de software. Las acciones del gigante restaron un 3,41%.
Ben Barringer, jefe de investigación tecnológica de Quilter Cheviot, opinó: “En tiempos de volatilidad, la gente suele disparar primero y preguntar después. Por lo tanto, éste no es necesariamente un incidente aislado y es probable que se produzca una mayor volatilidad”.
GOOGLE AVANZA
Al cierre del mercado, una de las Big Seven presentó su esperado balance trimestral, con mejores números de lo esperado en cuanto a ganancias e ingresos. La matriz de Google (Alphabet) anunció, además, una inversión de capital de entre $175 mil millones y $185 mil millones, casi el doble de 2025. Esto indica que pretende construir y controlar la infraestructura para la próxima generación de productos y servicios de IA.
La segunda empresa mundial por capitalización bursátil experimentó un aumento interanual de ingresos de casi el 18%. El beneficio neto se situó en $34,46 mil millones, un aumento de casi el 30% en comparación con el año anterior.
COMMODITIES
Por otra parte, el oro cayó un 2,31%, hasta los 51,48 dólares por onza y la plata subió un 4,55%.
El petróleo intermedio de Texas (WTI) subió 3,1% y cerró en 65,14 dólares el barril a las espera de que se concreten las negociaciones nucleares anunciadas el pasado viernes entre Irán y Estados Unidos, en medio de reportes sobre desacuerdos en los asuntos a tratar entre los dos países.
PAPELES ARGENTINOS
La falta de apetito de riesgo por la renta variable a nivel global siguió golpeando a los papeles argentinos. En Nueva York, hubo caídas generalizadas por tercer día consecutivo. Encabezaron las bajas BBVA Banco Francés (-5,61%), Telecom (4,74%) y Edenor (4,17%).
A nivel local, el S&P Merval cerró con una baja del 0,7% hasta los 3.015.927,37 puntos, mientras que medido en dólares, perdió 1% y volvió a los 2.014,53 enteros. Se destacaron las caídas de Loma Negra (-6,6%) y Banco BBVA (-5,85%), Edenor (-3,86%) y Loma Negra (-2,98%). A contramano, subieron Ternium (3,32%), Comercial del Plata (+1,49), Transener (+0,83%) e YPF (+0,65%). En el panel general Rosembush evaporó el -13,30% y Autopistas Oeste el -9,70%.