Libertadores de América
Por Alejandro Droznes
Blatt & Ríos. 200 páginas
Alejandro Droznes armó las valijas y las llenó con dos grandes pasiones: fútbol y viajes. Y de tanto viajar y ver fútbol, recopiló historias y las volcó en Libertadores de América, un entretenido libro en el que hilvana relatos que ruedan como una pelota por las canchas y las ciudades de todo el continente.
Podría decirse que es ni más ni menos que un libro de viaje. Detalla con precisión las rutas que siguió para perseguir el encanto del más popular de los deportes en las diversas geografías que éste recorre con la excusa de los principales certámenes internacionales de estas latitudes: las copas Libertadores y Sudamericana.
Con la habilidad digna de una figura del fútbol mundial, Droznes permite que broten anécdotas de partidos y se enlacen con la crónica histórica del lugar en el que se desarrollan. Así, una polémica definición por penales entre Barcelona, de Ecuador, y River le cede terreno a la reunión entre los libertadores José de San Martín y Simón Bolívar en Guayaquil.
Entonces, mientras le quita el velo de fanatismo local a las crónicas de ese duelo por las semifinales de la Libertadores de 1990, desentraña la relación entre los próceres. Desnuda con naturalidad y rigor las diferentes concepciones de la gesta de San Martín y Bolívar. Los enfrenta como un clásico futbolero y le pega una artera patada a la historia que contaban los viejos manuales de la escuela secundaria.
La participación del ignoto equipo boliviano de Petrolero del Chaco en la Copa Sudamericana de 2017 revela el curioso criterio geográfico que provocó que la localidad de Yacuiba, que a simple vista debiera ser parte del territorio argentino, esté del lado boliviano de la frontera. Se encuentra ahí, bien arriba en el mapa, donde la traza de los límites del país del dulce de leche, la birome y el colectivo tiene un inexplicable triángulo que se adentra hasta tocar con la ciudad salteña de Salvador Mazza.
Aprovecha el memorable paso de Atlético Tucumán por la Libertadores y la Sudamericana de ese mismo año para entender cómo "El Jardín de la República" pasó de ser parte de los dominios del Inca a transformarse en una porción del Virreinato del Río de La Plata. Si bien no se adentra en el tema, el esmerado estudio de Droznes invita a pensar, por ejemplo, qué habría sido del Pulga Luis Rodríguez, ídolo del conjunto Decano, si en vez de argentino de Simoca hubiese sido peruano.
En su extenso periplo, el autor camina las calles de Guayaquil, Yacuiba, Caracas, Buenos Aires, Asunción, San Miguel de Tucumán, Riobamba, San Pablo y Potosí. Hasta se permite llegar a Madrid, la capital española, obligado por la inolvidable final de la Libertadores de 2018 entre Boca y River.
La historia del continente y del fútbol pasan por las 200 páginas de Libertadores de América. Las alternativas de los partidos tiran paredes con las curiosidades históricas de las distintas ciudades. Y la verdad, con su primer libro, Droznes hace un golazo y le permite al lector compartir un viaje con las valijas llenas de fútbol e historia.