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TORNEO APERTURA, TERCERA FECHA

Uno no supo ganar, el otro fue ineficaz

Independiente y Vélez empataron 1-1 en un partido entretenido y con situaciones de riesgo en las áreas.

Independiente sigue sin conocer la victoria. El Rojo fue sin parar al ataque y tuvo algunas chances para hacerlo pero no lo hizo y por eso se retiró silbado. Vélez, en cambio, pecó de ineficaz ya que situaciones para ganar no le faltaron Y por eso, tuvieron que conformarse con una igualdad 1-1, durante la ráfaga de contundencia que ambos tuvieron en la noche.

La idea de Quinteros, de juntar a Cabral, Malcorra y Montiel quedó en una buena intención. Es que el ex Rosario Central se mostró activo por la izquierda y siempre pidió la pelota para jugar. Lo mismo ocurrió con Montiel por la izquierda. en cambio, el que falló fue Cabral, que no logró pesar en el juego. Por eso, sus intentos fueron casi todos a partir de acciones individuales.

Sin embargo, cada vez que el Fortín pudo salir del fondo, cruzó muy rápido la mitad de la cancha beneficiado por la falta de marca que tuvo el local. Así, tuvo cuatro situaciones clarísimas para ponerse en ventaja. Y otra más con el resultado 1-1.

Entonces, llegaron dos emociones juntas que le dieron nueva vida al partido. Y ambas a través de Gordon. El lateral adelantó en el marcador a la visita cuando se jugaban 31 minutos entrando por el medio del área en un centro a tocar la pelota al fondo del arco.

Apenas un minuto más tarde, el lateral derecho quiso rechazar un centro de Leo Godoy pero terminó batiendo su propio arco.

En el inicio del complemento, Quinteros hizo ingresar a Cabral y Zabala con el objetivo de equilibrar a su equipo. Pero eso no impidió que el elenco visitante tuviera tres chances netas de gol más. La falta de resolución y una atajada de Rey evitaron el segundo gol.

En tanto, Montiel fue definitivamente el motor del dueño de casa. De él nacieron las mejores ocasiones en ofensiva y hasta desperdició una ocasión entrando solo a cabecear casi en el área chica.

El epílogo fue vertiginoso. Verón no supo definir ante Rey, mientras que Malcorra dilapidó una chance de contraataque. El final dejó a ambos conjuntos con una sensación amarga.