A pesar de las acciones militares en Medio Oriente, la guerra de Ucrania sigue su dinámica al cumplirse hace pocos días el cuarto aniversario del inicio de la Operación Militar Especial o el cuarto aniversario de la invasión de Rusia a Ucrania, según el lado desde donde se lo mire o presente. Eso fue el 24 de febrero de 2022.
También es, hasta cierto punto, el duodécimo aniversario del golpe de Estado respaldado por la OTAN en Ucrania el 22 de febrero de 2014, el cual, se puede argumentar que desencadenó esta guerra.
Ante ello, rescatamos para nuestros lectores partes de un reciente reportaje de Glenn Diesen a Jeffrey Sachs.
En principio dice Sachs: “Esta guerra ha sido simplemente un desastre en todos los niveles. Por supuesto, es un desastre humanitario, especialmente para Ucrania. Y también ha sido un desastre estratégico que está destruyendo a Europa y, bueno, continúa acercándonos cada vez más a una posible guerra nuclear".
Continúa recordando algo varias veces señalado en esta columna: “Toda esta debacle, todo este desastre comienza con las ideas de la década de 1990 de que, al final de la Guerra Fría, Estados Unidos reinaba de forma suprema y podía integrar a Rusia en un mundo liderado por Washington. Esa era la idea básica y que, de hecho, no solo eso sino que reduciría a Rusia a una potencia de tercer orden, tal vez dividiría a Rusia”.
Seguimos con Sachs: “Zbigniew Brzezinski, quien es el más elocuente de todos estos visionarios engañados, escribió en los años 90 que tal vez Rusia se desmoronaría en tres estados débilmente confederados: una Rusia europea, una Rusia siberiana y una Rusia del Lejano Oriente. Esto era triunfalismo. La idea era que EE. UU. no tenía rival y era inafectable, y que, por lo tanto, no habría guerra. Rusia accedería a cualquier demanda que hiciera Estados Unidos. Y cuando Rusia no accedió a las demandas que hizo Estados Unidos, esta fue la razón por la que la guerra continuó. Y cuando Rusia demostró que podía resistir lo que Estados Unidos y Europa pensaron que sería un golpe demoledor para Rusia después de 2014, y luego después de 2022 y Rusia resistió eso y demostró que el poder occidental era menor de lo que se pensaba. Esto se convirtió en sí mismo, para estos políticos, en la razón necesaria para seguir luchando".
UN VERDADERO CRIMINAL
Y como siempre Incalaperra, metió la cola…
Nos recuerda el Prof. J Sachs: “Boris Johnson, quien es uno de los verdaderos criminales en todo esto, un verdadero culpable de esta guerra, dijo en una entrevista que no podía permitir que Ucrania firmara un acuerdo de paz con Rusia en la primavera de 2022 porque eso sería una amenaza para la hegemonía occidental. Así que estos son niños jugando un juego de mesa. Por supuesto, no es un juego de mesa. Son millones de vidas perdidas. Son economías aplastadas. Son oportunidades de vida desperdiciadas a manos de un pequeño grupo que ha estado jugando lo que creen que es un juego de hegemonía occidental.”
En este cuarto aniversario, se mete el conflicto de Medio Oriente.
“Pero ahora que Trump, quien tiene su propio conjunto de delirios -está interesado en otros delirios, no en éste-, los europeos todavía no pueden encontrar una rampa de salida porque ellos mismos se volvieron delirantes al pensar que, bueno, si no es Estados Unidos quien va a afirmar la hegemonía occidental, lo haremos nosotros mismos.”
Según entendemos y compartimos con otros analistas, ciertas partes de la dirigencia occidental no ha superado ciertos delirios de Estados Unidos. En función de los últimos acontecimientos en Gaza, Venezuela, Irán etc., podemos interpretar que ven o sueñan en su mapa del mundo, que son dueños de todas las Américas por la Doctrina Monroe, que son dueños de una Europa, que dominan el Medio Oriente (y lo demuestran yendo a la guerra contra Irán) y que pretenden ser dueños de India y el sudeste asiático para rodear a China. Es una visión bastante peligrosa. Pero, creemos, no muy alejada de la realidad.
Por otro lado, los países BRICS -Rusia, India, China, Brasil, Sudáfrica y ahora Egipto, Etiopía, Emiratos Árabes Unidos e Irán- representan ya la mitad de la población mundial y no quieren ser intimidados por nadie. La Unión Africana, con sus 55 países, tampoco quiere la hegemonía de EE. UU.; quieren prosperidad y tecnología, y ven en China, India y Rusia buenos socios para ello.
ALGUNAS PISTAS
Trump, junto con Israel, ha lanzado una importante operación militar con el objetivo declarado de un cambio de régimen en Irán. Esto, según creemos, polarizará aún más a los aliados y adversarios globales de Estados Unidos. Algunos lo verán como una renovada determinación estadounidense, otros como una imprudencia estratégica y una mayor marginación del derecho internacional. Una guerra liderada por Estados Unidos e Israel, que desvía la atención y los recursos hacia Oriente Medio, parecería un regalo estratégico para Rusia y China.
Explicamos: Rusia puede profundizar sus lazos militares y energéticos con un Irán debilitado y aprovechar la distracción de Occidente respecto a su guerra contra Ucrania. China, por otro lado, puede posicionarse como un estabilizador o mediador responsable, seguir comprando energía a precios favorables y presentar a Estados Unidos como la principal causa de la inestabilidad global. Ucrania podría quedar así relegada a un segundo plano. En el peor de los casos, esto significaría aún menos recursos, en concreto misiles antiaéreos Patriot. Es necesario sincerar el balance. Ucrania se encuentra bajo una enorme presión. Durante los tres meses de invierno, de diciembre de 2025 a febrero de 2026, Rusia atacó con casi 19.000 drones de combate, más de 14.670 bombas planeadoras y 738 misiles. Esto causó una enorme destrucción. Además, cientos de miles de soldados ucranianos han muerto, desaparecidos o heridos, sin mencionar la devastación en territorio ucraniano. La guerra de desgaste entra en su quinto año. Ucrania, creemos, debe evaluar ahora si es capaz de continuar la guerra, si el apoyo de Estados Unidos y Europa es suficiente y si aún puede mantener el frente.
CRUJE EL FRENTE EUROPEO
Mientras tanto el frente interno europeo sigue crujiendo. Hungría y Eslovaquia acusan a Ucrania de retrasar las reparaciones del oleoducto 'Druzhba' para impedir el suministro de petróleo ruso a Hungría. Ucrania acusa a Rusia de atacar el oleoducto. No hay mucho fundamento para sostener esto último.
Para el gobierno ucraniano, este asunto no es prioritario. Debido a la escasez de recursos, sus medidas se centran en mejorar la situación de su propia población. Además, no quieren que el petróleo y el gas fluyan de Rusia a Europa, eludiendo así las sanciones. A esto se suma la tensa situación entre los países vecinos. Cabe destacar que Rusia está construyendo actualmente una central nuclear en Hungría. Dos nuevos reactores se están construyendo en la central nuclear de Paks en Hungría, a través de la corporación estatal rusa Rosatom. A pesar de la guerra en Ucrania y las críticas de la UE, el proyecto se lleva adelante con préstamos rusos. Además, las elecciones en Hungría están programadas para abril, lo que significa que Orbán intenta ganar terreno político a nivel nacional.
EL CAMPO DE BATALLA
El frente, de aproximadamente 1.300 kilómetros de longitud, en el este de Ucrania se puede dividir, a grandes rasgos, en los sectores norte, central y sur.
Las tropas rusas están desplegando aquí un total de seis grupos de maniobras operativas.
Se trata del grupo "Sever" en las regiones de Sumy y el norte de Járkov; los grupos "Zapad" y "Centr" en las regiones oriental y de Luhansk; los grupos "Yug" y "Vostok" en la región de Donetsk; y el grupo "Dnipro" en la región de Zaporizhia.
Actualmente, el grupo "Centr" al oeste de Siversk y el grupo "Vostok" al oeste de Hulyaypole están logrando los mayores éxitos. Sin embargo, el grupo "Vostok" se encuentra bajo una fuerte presión debido a los ataques ucranianos al sur de Pokrovsk en sus flancos norte e izquierdo.