‘Moana’. Dirección: Thomas Kail. Guion: Jared Bush, Dana Ledoux Miller. Canciones originales: Lin-Manuel Miranda, Opetaia Foaʻi, Mark Mancina. Banda sonora original: Mark Mancina. Dirección de fotografía: Oscar Faura. Actores: Dwayne Johnson, Catherine Lagaʻaia, Rena Owen, John Tui, Frankie Adams. Duración: 115 minutos. Clasificación: apta para todo público.
Las vacaciones de invierno se avecinan y, junto con ellas, llegan los estrenos en salas destinados a toda la familia. Luego de la versión animada tan bien recibida por el público y la crítica (‘Moana’, de Musker y Clements, 2016), y tras una segunda parte bastante olvidable (‘Moana 2’, de Miller, Hand y Derrick Jr., 2024), llega hoy a los cines de Latinoamérica la versión live action, dirigida por el ganador de los premios Tony y Emmy Thomas Kail (‘Hamilton’) y protagonizada por Catherine Lagaʻaia como Moana y Dwayne Johnson en el papel de Maui. El actor, que ya había sido la voz del personaje en la versión animada en inglés, ahora le da vida al semidiós que se convierte en el compañero de aventuras de la protagonista.
El filme, distribuido por Disney, versiona la primera entrega animada al relatar la aventura de Moana, una joven que decide embarcarse más allá de su arrecife, con el apoyo de su abuela Tala (Rena Owen), con la finalidad de salvar a su aldea. El corazón de la diosa Te Fiti fue robado, la naturaleza está muriendo y el océano eligió a Moana para llevar adelante la misión de devolver ese corazón a su dueña. Si bien su padre no está de acuerdo con que arriesgue la vida, la joven está decidida a cumplir con el llamado de sus antepasados, antiguos navegantes que la convocan.
Durante el recorrido, Moana se encuentra con Maui, quien robó el corazón de la diosa, y a quien ella logra convencer para que la ayude en su misión. El tercer pasajero de la embarcación que atraviesa el inmenso océano es HeiHei, el divertido pollo y fiel compañero de la protagonista.
El arriesgado recorrido hace que la dupla deba enfrentarse a distintos obstáculos a través de los cuales afianza su vínculo de amistad. Tendrán que hacer frente a la tribu Kokomora, recuperar el anzuelo de Maui, que está en poder del malvado -aunque entrañable- Tomatoa (con cierto parecido a Úrsula de ‘La sirenita’, y vencer a Tekā.
DETALLES
Para contar esta aventura, con un guion ya probado que conquistó -y seguramente volverá a conquistar- a un público de todas las edades, el live action como técnica cinematográfica permite que la película crezca, sobre todo gracias al trabajo del elenco. Si bien las imágenes generadas por computadora (CGI) resultan imponentes en la gran pantalla, con un cuidado minucioso en cada detalle y rubros técnicos de primer nivel -entre los que se destacan la música de Mark Mancina y la fotografía de Óscar Faura-, el principal acierto de esta nueva versión reside en la humanización de unos personajes profundamente arraigados en el imaginario como figuras animadas. Para ello, el trabajo de casting resulta fundamental, una decisión especialmente compleja si se tiene en cuenta que se trata de animaciones con diez años de vigencia. El resultado demuestra que las elecciones fueron más que acertadas.
Catherine Lagaʻaia, cantante y actriz australiana, ofrece una interpretación que supera las expectativas, más aún si se considera que interpreta todas las canciones: tanto las ya conocidas de la película animada como otras nuevas compuestas especialmente para este filme. Detrás de las bellísimas canciones, brillantemente interpretadas por el elenco, y de la producción musical, se encuentra Lin-Manuel Miranda, una garantía cuando se trata de cine musical.
Por su parte, Dwayne Johnson también se luce en un Maui divertido y egocéntrico: un héroe musculoso que se quiere demasiado y bromea constantemente sobre ello, aunque también deja ver una faceta sensible al revelar aspectos de su pasado. Rena Owen, en el papel de Tala, transmite la emoción y la empatía que el personaje requiere, particularmente en las entrañables escenas que comparte con Catherine Lagaʻaia.
VOZ Y ROSTRO
Si bien en muchos casos las versiones live action de clásicos animados atentan contra el espíritu de las obras originales, y suele reclamárseles a guionistas y productores que apuesten por historias nuevas en lugar de volver a las ya conocidas, esta nueva ‘Moana’ consigue revitalizar la película en la cual se basa, pues al ponerle rostro y voz humanos a sus personajes hace que se vuelvan más cercanos. Sus búsquedas, sueños, miedos y alegrías encuentran un eco aún mayor en el espectador. De este modo, lo real convive en armonía con lo digital, en una historia conocida que mantiene encendida la emoción y la adrenalina que la caracterizan.
Calificación: Muy buena