A las situaciones insólitas generadas por el actual gobierno hay que agregar las sorpresas que genera una Justicia no condicionada por presiones políticas. La más impactante de estas novedades fue la revocación por parte de la Corte Suprema del fallo de la Cámara Federal de La Plata que había declarado inconstitucional un artículo del DNU 70/23. Se trataba de la cláusula que habilitaba la venta sin tope de tierras a extranjeros.
La decisión desató un huracán “K” en las redes contra el máximo tribunal y dejó fuera de juego a una asociación de ex combatientes de La Plata promotora de la acción contra el DNU. El gobernador Axel Kicillof, también desde La Plata, la llamó “el fallo de la infamia”.
En suma, toda La Plata --hábitat de “chocolate” Rigau & Asociados—en pie de guerra contra Milei y la Corte.
Pero la lluvia de insultos era una mascarada. El pronunciamiento judicial no versaba sobre el fondo del asunto -la posibilidad de que extranjeros compren tierras sin límite-, sino sobre una cuestión procesal, la legitimación de los “veteranos” como parte en la causa. La furia “K” tenía como único objetivo atacar al tribunal que considera su enemigo más peligroso y último responsable de la condena a prisión e inhabilitación de Cristina Kirchner.
De manera que la consecuencia más importante de la decisión de la Corte fue una carambola política, porque abrió la puerta a la oposición para que reinstalase en el Congreso la derogación de un decreto de Javier Milei con un impacto legal y económico potencialmente devastador. Si la Cámara de Diputados deroga el DNU 70, podrían caer reformas como la de la Ley de Alquileres, recobraría vigencia la Ley de Góndolas y las privatizaciones entrarían en una nebulosa. Un tembladeral para la seguridad jurídica y un golpe para la gobernabilidad.
El peronismo se dio dos semanas para reunir aliados porque no llega todavía al quorum. Necesita 129 diputados sentados en sus bancas.
Los gobernadores que visitaron Paris junto a Milei estaban negociando la reforma electoral y otros “detalles” al momento del pedido de sesión y son los que tendrán en sus manos la decisión final, que en los hechos no se toma en el Congreso. El “paquete” bajo análisis incluye el presupuesto 2027, candidaturas en las provincias, giros del Tesoro, etcétera.
Pero la Justicia no dio esa única sorpresa. También revocó la absolución del general “K” César Milani que había dictado la Cámara de Casación en la causa de la desaparición del conscripto Alberto Ledo en Tucumán durante la represión ilegal de los 70.
Milani, subteniente en aquella época, fue acusado del encubrimiento de la desaparición del soldado. La protección de Cristina Kirchner y Hebe de Bonafini parece haber pesado más en el ánimo de la Casación que la acusación del procurador general Eduardo Casal.
El jefe de los fiscales consideró que el hombre, que décadas más tarde intentaría organizar para Cristina Kirchner un servicio de inteligencia confiable, no podía haber ignorado lo que estaba pasando a su lado, pese a su juventud e importancia menor en la cadena de mandos.
Ledo militó en el Partido Revolucionario de los Trabajadores. Nativo de La Rioja había realizado también trabajo social junto al obispo de esa provincia, Enrique Angelelli, cuya muerte sospechosa fue atribuida a la represión militar.
Consecuencia de la decisión judicial: ahora Casación deberá dictar una nueva sentencia. Una situación inimaginable apenas un par de años atrás.
Otro “intocable” hasta la semana pasada cuya suerte parece haber cambiado es el diputado Juan Grabois, muy cercano al desaparecido papa Bergoglio, que ganó notoriedad en los medios por su papel de activista provocador de las autoridades judiciales y policiales. La Sala I de la Cámara Federal -otra “bête noire” del kirchnerismo- ratificó su condena por usurpación en la toma de un instituto Juan Perón, que había sido cerrado. En el episodio varios policías resultaron lesionados. Se le avecina un procedimiento de desafuero.
Por último, pero no menos importante, el miércoles la policía de San Luis demoró a Máximo Kirchner cuando conducía un auto con pedido de secuestro judicial por la causa Hotesur (ver “Un viaje desafortunado” en VISTO y OÍDO). El episodio –con mínimo impacto en los medios—constituyó para el jefe de la Cámpora una lección práctica de la importancia de los fueros parlamentarios y tendrá sin duda impacto en la negociación de candidaturas que encarará su madre con Axel Kicillof con vistas a 2027.
El diputado Kirchner padeció el mal trago a menos de un mes del comienzo del juicio oral por lavado de dinero que debe afrontar junto con su madre. Se trata de las causas Los Sauces y Hotesur que junto con la de los “cuadernos” tendrá su etapa más relevante en plena campaña electoral.