"Es una locura todo", confiesa el actor Juan López Boyadjian del otro lado de la pantalla, mientras se acomoda una y otra vez en la silla, expectante ante la primera entrevista que concede a un medio argentino desde su llegada a México para protagonizar el musical ‘El Rey León’. "Tuve un tiempo muy corto de adaptación, todo se dio de un día para el otro. Debo reconocer que me ayudó mucho la compañía, la gente de acá. Todos han estado conteniéndome, al igual que mi gente de Argentina. Esto es un sueño hecho realidad y no quiero que termine nunca. Les pido que no me despierten", implora, y ríe con ganas.
-¿Cómo fue el camino hacia este protagónico?
-Estando en Mar del Plata este verano con mi papá y mi hermana, veo una publicación de (la empresa productora) Ocesa en Instagram. Buscaban un actor para el rol de Simba y por las características yo sentía que el personaje me iba bien. En los últimos años estuve muy enfocado buscando oportunidades y no se me daban. Pero insistí en seguir moviendo la rueda seguro de que algún día iba a encontrar un lugar. Sabía que de alguna manera podría romper esa pared que aparecía ante mí. Entonces, era el 2 de enero y surge esta búsqueda, pero yo sentía que no estaba en las mejores condiciones vocales y mentales como para enviar un buen video a la convocatoria. Le cuento a mi profe de canto, Sebastián Mazzoni, de esta oportunidad y le pregunto qué haría. Quedaban apenas dos días para mandar el material y Sebas me animó a enviar lo mejor que pudiera grabar.
-¿Cómo resultó esa jugada?
-Envié el video el 3 de enero y el 5, mientras volvía de Mar del Plata, me contactó Claudia Romero, la directora de casting, preguntando qué chances había de verme de manera presencial. Los callbacks (la segunda etapa de una audición) eran el 6 y 7 de enero, al día siguiente, y si bien yo tenía una plata ahorrada y no veía mejor oportunidad que esta para gastarla, ya no llegaba. Entonces le pregunté si existía la posibilidad de hacer un nuevo callback virtual antes de viajar, como para ir recién a la última instancia y no cuando todavía quedara un número grande de postulantes. Ella aceptó. Entonces grabé nuevamente la canción y una escena, y las mandé. A los dos días, un martes, estaba entrando al cine y me llama Claudia y me dice "queremos que vengas, ¡ya!" Tenía que viajar el viernes, la audición era el sábado y me regresaban a la Argentina el domingo. Ellos se encargaban del pasaje y el hospedaje. ¿Te digo la verdad? Yo no entendía nada.
Y allá fue el valiente Juan, el cabo López de ‘El Libertador’, el Vicente López y Planes de ‘Patriotas’, detrás de su sueño. Continúa el relato: "Me vine para acá y el sábado audicioné junto con otro actor, éramos dos. Ese mismo día me dijeron que había quedado, que me podía volver a Buenos Aires pero el miércoles debía estar acá de nuevo, ya para quedarme".
-Qué importante tener la cintura de reaccionar tan rápidamente, ¿verdad?
-Creo que es algo a lo que los argentinos estamos acostumbrados. Por suerte, los últimos años fueron de mucho entrenamiento para mí porque, de alguna manera, uno crece y el mercado empieza a buscar gente más nueva. Entonces yo, que con 28 años no soy tan joven para los personajes jóvenes ni tan grande para los adultos, me planteaba "bueno, y ahora qué hago". Me sentía en un momento de transición. Por suerte, siempre sentí el apoyo de mi familia de tirar para adelante en esta carrera que a veces es tan difícil. Porque uno invierte mucho dinero en formarse sin saber si en algún momento eso va a volver. De todos modos, a mí siempre me sostuvo la fe y he dado lo mejor de mí para que sueños como este se cumplan.
“Es casi una religión esta profesión, hay que ser un poco monje, plantearse principios y respetarlos.”
MAQUINARIA
Ya en México, el artista (que aquí trabajó en espectáculos como ‘Kinky Boots’, ‘Sex’, ‘Embarazados’, y en el ‘Cantando 2024’) ensayó la obra durante un mes, "de manera muy intensa, muy expeditiva. En tres días, Dany Zazueta, el director residente, ya me había pasado todo, algo tremendo".
La emoción y el entusiasmo lo embargan al contarlo, y se ilusiona con que los argentinos que dentro de dos meses viajen al Mundial puedan pasar por Ciudad de México para verlo y disfrutar de esta propuesta con libreto de Roger Allers e Irene Mecchi, partituras de Elton John y letras de Tim Rice, que ofrece seis funciones semanales (a veces siete) en el teatro Telcel, con capacidad para 1.380 espectadores. Como lo hizo su padre, el astro de River JJ López, quien dijo presente la noche misma del debut del primer Simba argento.
La obra está en cartel desde marzo de 2025 y hace pocas semanas celebró con toda la pompa sus primeras 350 funciones. "Es una maquinaria tan precisa, tan impresionante...", todavía se asombra López Boyadjian.
La de la capital azteca es una de las ocho puestas de 'El Rey León' que se dan actualmente en el mundo respetando los parámetros de la creación de Broadway, montadas, incluso, por el mismo equipo creativo. En este punto, el actor reconoce el training que le ha dado el mercado argentino de tener que salir a hacer función con sólo cinco o seis ensayos al hombro. "Eso te hace ser maleable, mirar a tus compañeros y entender enseguida cuál es el contexto y cómo se calza en ese rompecabezas".
-¿Nunca antes había hecho algo parecido en cuanto a nivel de producción?
-Tal vez sí, 'Shrek', en el Maipo, porque The Stage Company es Broadway en Buenos Aires. Esa obra siempre va a estar en mi corazón. Pero interactuar acá con la gente de Broadway, todos profesionales que trabajaron originalmente con el material en la meca de los musicales, es algo enorme. Y eso en la Argentina hoy no pasa.
LOS INICIOS
En los días en que la presión de rendir como se espera de él apremia, Juan dice recordar sus inicios en la escuela de Andamio 90 (con apenas doce años) y en el estudio de Julio Chávez, donde sentó las bases de la profesión que hoy le abre una puerta al mundo. De sus maestros recientes menciona a Mazzoni, claro, y a Daniel Casablanca, que con sus clases de clown lo ayudó a "entenderme un poco más" y a identificar sus debilidades como artista. El año pasado, López Boyadjian se lució en 'Lexi, hablemos de dislexia', dirigido por Fede Fedele y Lali Vidal, y a las órdenes de Nacho Medina en una saga de musicales históricos escrita por Marisé Monteiro. "Fueron obras que me llenaron el alma y de las que me dio mucho orgullo haber participado", afirma.
Entre sus personajes soñados, Gabriel de ‘Casi normales’ es una cuenta pendiente, "aunque quizás ya esté un poco grande para interpretarlo", concede. También lo son todos los roles masculinos de ‘Los Miserables’, desde Marius y Enjolras, para los que se siente preparado ahora mismo, hasta Jean Valjean, cuando la edad de la criatura de Víctor Hugo lo alcance. "Es la obra que me hizo amar el teatro musical", proclama.

“Los últimos años fueron difíciles, me obligaron a remar mucho. No es momento ahora de dormirme en los laureles”, afirma el actor.
RENDIMIENTO
-Ahora que ya lleva una veintena de funciones realizadas podrá decirme qué es lo más difícil de encarnar a Simba.
-Es un compromiso en todo sentido. Físicamente es un rol agotador, sobre todo por la cantidad de funciones semanales. Y también en lo emocional, porque el actor debe estar muy a flor de piel todos los días para entregar el máximo. Cada tarde o noche se me acerca el director y me dice "hoy, con el corazón en la mano", y verdaderamente es así. Hay que estar muy alineado en lo físico, lo vocal y lo emocional para atender todos los detalles.
-Hay ahí algo de la preparación para el rendimiento deportivo que le debe resultar familiar.
-Sin duda. El pasado deportivo de mi padre me revela un paralelismo con la disciplina que uno debe tener para poder hacer este tipo de shows. El artista debe ser un deportista más y entrenar todos los días para salir a escena, alimentarse bien y no tomar alcohol ni fumar, porque si no el cuerpo no aguanta. Es casi una religión esta profesión, hay que ser un poco monje, plantearse unos principios y respetarlos. Uno soñó tanto con esto que ahora, como dice Spider-Man, un gran poder conlleva una gran responsabilidad. Debo trabajar mucho para que los sueños se sigan cumpliendo.
-¿Cuándo vence su contrato, Juan?
-No tengo una fecha límite. Ojalá ‘El Rey León’ dure diez años más. La gente y el país son hermosos y no tengo dudas de que la obra se merece seguir en cartel por mucho tiempo.
-¿Puede ser un primer paso para su llegada a Estados Unidos?
-Ojalá. Los últimos años fueron difíciles, me obligaron a remar, remar y remar. No es momento ahora de dormirme en los laureles sino de trabajar el doble. Sueño con que la oportunidad me encuentre preparado para seguir creciendo. Hoy me siento como en una montaña rusa. Mi intención es seguir exigiéndome al máximo y que esta experiencia sea un trampolín hacia nuevas cosas. Tengo muchas ganas.