Cultura
"La Comedia Negra de Buenos Aires" comienza a vivir un momento histórico

Un reconocimiento anunciado

Carmen Platero, una de las fundadoras de la entidad lucha por recuperar la cultura rioplatense de la "negritud" a la que, según dijo a La Prensa, se trata de "invisibilizar". En la Argentina existe una cantidad de "afrodescendientes".

Luego de un paréntesis, en el que por falta de apoyo gubernamental, tuvo que dejar de funcionar, "La Comedia Negra de Buenos Aires" intenta volver al centro de la escena argentina. Así lo señala una de sus fundadoras Carmen Platero, quien con su hermana Susana, tiene un objetivo muy concreto: rescatar la identidad, el arte, la cultura y la educación de los afrodescendientes argentinos. La idea es elaborar una serie de serie de actividades educativas, culturales y artísticas, cuyo primer eslabón se manifestó cuando participaron del "Encuentro por la visibilidad: en la Argentina hay negros", que se realizó en diciembre en el teatro de Lyf. En diálogo con La Prensa, Carmen Platero detalla el origen de "La Comedia Negra de Buenos Aires": "Un día estábamos mi hermana y yo en nuestra casa de La Plata recordando historias de nuestros antepasados, cuando surgió la iniciativa de reinvindicar la cultura de nuestros abuelos -señala-; ese fue el primer impulso, que se remonta al 72 o 73, cuando comenzamos a hacer una serie de recitales por América latina. La tarea igual que ahora es la de rescatar la cultura afrolatinoamericana". EL PRIMER ESLABON Mientras intenta dar forma en su pensamiento a los primeros años de la creación de "La Comedia..." Carmen Platero muestra fotos en las que se ven a sus padres y otros antepasados. "En el ´76 Susana se fue a Africa y yo a España -cuenta-; ella participó del Segundo festival de arte y cultura negra (Festac) que se hizo en Lagos, Nigeria y yo me quedé ocho años viviendo en el extranjero. Trabajé como actriz en Costa Rica y en Nicaragua. Me dediqué a la docencia y del 84 al 87 fui regente de la Escuela Nacional de Arte Dramático. "La Comedia..." propiamente dicha nace en el ´87 y algunos de los espectáculos que hicimos se llamaron "Calugan-Andumba", "Vigilia 1", Vigilia II", "Ancestros", "Canto a las Americas Negras", "Nacimiento de un Negro Spiritual" y actuamos en el Teatro de las Provincias, el Centro Cultural San Martín y el teatro Colonial -recuerda-; nuestro padrino de aquel momento fue el actor Rey Charol y nos dedicamos a formar gente para enaltecer la cultura afro. Por entonces se llegaron a formar unas diez personas, entre ellas había gente de Brasil, Uruguay, Colombia y Perú", destaca Carmen Platero. -¿Y en dónde trabajaban? -Siempre fuímos itinerantes, en el ´87 cuando fundamos "La Comedia..." nos ayudaron las embajadas de Costa de Marfil, de Nigeria, la Fundación Banco Provincia y la Secretaría de Cultura. -¿Qué van a hacer en esta nueva etapa? -En este momento necesitamos ayuda para fundar de nuevo una escuela, porque el objetivo es formar jóvenes afrodescendientes, que sigan manteniendo el interés por nuestra cultura. Confiamos en poder contar con el apoyo de alguna de las direcciones de Cultura de la provincia o de Buenos Aires para poder convertir a La Comedia en lo que es, una entidad dedicada a recuperar la expresión cultural de la sangre negra, que aportó lo suyos al país que somos ahora. A los que les interese participar de nuestro grupo pueden enviar un mail a carmenplatero@hotmail.com. -¿Quienes integran "La Comedia Negra de Buenos Aires"? -Además de Susana y yo, contamos con Carlos Goras, Macarena Dos Santos y Walter Barboza, que es percusionista. -¿Por qué tardaron tanto en volver? -Decidimos disolver el equipo en el ´89, porque no recibíamos ni auspicios, ni subsidios y de ese modo no podíamos continuar. LA HERENCIA FAMILIAR -¿En su familia hubo otros miembros dedicados a la actividad artística? -Una hermana de mi padre fue cantante y se dice que tenía un registro de voz amplísimo, dió conciertos y grabó algunos discos. En verdad los Platero somos una especie de clan. -En la actualidad ¿cómo está conformado ese clan? -Mi padre y mi madre murieron. Ella era blanca, del norte de Italia y de ojos celestes y mi padre era negro. Por eso salimos todos "teñidos". Mi abuelo Tomás Braulio Platero -que nació en 1857 y murió en 1925-, fue el primer escribano