Opinión
El análisis del día

Un hito de nuestra formación ciudadana


Estamos transitando el mes de Junio que nos convoca a recordar a dos grandes figuras de nuestra historia Patria sin cuyo protagonismo es difícil imaginarnos hoy una Nación libre y soberana.

Conmemoramos el fallecimiento de Martín Miguel de Güemes (17 de junio de 1821), líder y conductor de los gauchos del Norte cuya gloriosa acción protegió la integridad territorial de la Patria naciente. No puede concebirse la independencia sin considerar la figura y la obra de Güemes y sus gauchos que resistieron con astucia, sagacidad y coraje los embates que desde el Alto Perú llevaban a cabo los bien pertrechados ejércitos profesionales españoles. La injusta omisión histórica de esa epopeya liberadora fue saneada con la incorporación de su efeméride como Día Nacional de la Libertad Latinoamericana.

En tanto, también rendimos homenaje al insigne Manuel Belgrano por su natalicio (3 de junio de 1770) y su fallecimiento (20 de junio de 1820) en que conmemoramos el Día de la Bandera en reconocimiento a su condición de creador de la enseña nacional. Su recuerdo debería inspirarnos en sus valores tan actuales a pesar de todo.

El prócer es una de las figuras más cautivante de nuestra historia: a través de sus escritos se comprenden cabalmente las ideas que fueron el motor de su acción en torno a la economía, la educación y la ciencia. Toda su trayectoria estuvo signada por la convicción patriótica y americana que lo mantuvo en el centro del proceso de emancipación y organización de la nueva nación sobre bases de libertad, de progreso y de justicia.

Más aún, Belgrano ya en su tiempo consideraba a la educación como un elemento central para el desarrollo económico y social. Fue pionero en proponer una educación pública, gratuita y obligatoria tanto para mujeres como para varones. Dispuso la creación de escuelas de dibujo técnico, de matemática, de náutica y de agricultura. De su positiva experiencia en la Europa de la Ilustración trajo una clara conciencia de la importancia de capacitar al pueblo en ciencias, técnicas, artes y oficios y aplicarlos al desarrollo nacional.

Hombre de leyes y estudios económicos, no obstante, afrontó con valentía el deber del mando militar enfrentando a las tropas realistas que pretendían retrotraernos al absolutismo hispano que le resultaba inaceptable. Puso todo su empeño y su inteligencia en la noble causa de asegurar la libertad e independencia de esta nueva y gloriosa Nación. No es pues casual que el mismo General San Martín, estadista y genio militar libertador del continente, definiera a Belgrano como “lo mejor que tenemos en nuestra América”.

Hoy seguimos honrándolo más allá del legado de la Bandera que fue su creación, sino y sobre todo porque nos ha transmitido un ideario democrático que es un plan estratégico para la nacionalidad.

Conservar y promover la memoria de Martín Miguel de Güemes y de Manuel Belgrano, su vida, sus ideas, su acción valiente y desinteresada, en el liderazgo primigenio de nuestra Patria es un hito de nuestra formación ciudadana.