Espectáculos

Un filme que es arma de doble filo

‘Cortafuego’ (España, 2026). Dirección: David Victori. Guion: Javier Félix Echániz, Asier Guerricaechevarría, Jon Iriarte, David Victori. Actores: Belén Cuesta, Enric Auquer, Joaquín Furriel, Diana Gómez. Duración: 107 minutos. Clasificación: apta para mayores de 16 años. Disponible en Netflix.

Para Netflix, el cine es entretenimiento, no arte. Entonces se entiende que se sucedan, una tras otra, películas como Cortafuego. Algunas más logradas que otras, pero con una matriz clara: no darle respiro ni permitirle al espectador distraerse y quitar la vista de la pantalla. Esto es lo que sucede en definitiva con este thriller español, para la Madre Patria protagonizado por Belén Cuesta y Enric Auquer, y para la Argentina, por Joaquín Furriel. Porque esto tienen de interesante las coproducciones internacionales. Cautivar al país foráneo con una de sus estrellas en la primea línea de combate. Y si es por esta cuestión, Furriel rinde y motiva, al igual que el filme.

SIN PAUSA

Cortafuego no tiene pausas. Como pocas veces en la historia del cine, la cinta comienza evidenciando uno de los conflictos principales y, acto seguido, pone en primer plano, cuál podría ser el segundo dilema. No da lugar a las reflexiones ni a la sospecha psicológica. Pero es un arma de doble filo, porque a tan expuesta realidad, el espectador imagina que algún engaño que le dé sustancia a la trama debe haber, entonces la odisea transcurre mientras uno busca dónde está la trampa.

¿Es un valor en sí? Para los que quieran pasar el tiempo, sí, porque el filme vuela. Para los que quieran disfrutar de la magia del cine, no. ‘Cortafuego’ es efectiva, consume los minutos a fuego rápido, pero no quedará en el recuerdo de nadie como una gema del streaming, ni siquiera de los propios protagonistas.

Dirigida por David Victori, el mismo de Sky rojo y No matarás, la cinta cuenta la historia de Mara (Cuesta), quien en su deseo de olvidar el dolor que le generó la muerte de su marido y padre de su hija Lide, decide vender la casa de fin de semana en el bosque para iniciar una nueva vida lejos de tantos recuerdos vívidos. Para ello cuenta con la ayuda de su cuñado Luis (Furriel) y de Elena (Diana Gómez), su mujer, quienes llegan con su camioneta para transportar lo que resta del mobiliario. El inconveniente surge cuando declaran la zona en emergencia por un voraz incendio y Lide, tras una pequeña discusión con su mamá por el legado de su papá, se escapa al bosque, del cual no volverá.

La desesperada búsqueda cuenta con la ayuda de Santi (Auquer), personaje poco claro, vecino de la familia, que trabaja como guardabosque y hace de contrafigura. Sus rasgos inquietantes y libidinosos lo vuelven sospechoso desde el minuto uno. Y así sucede todo, sin saber quién es quién en ese desesperado rastrillaje contrarreloj por un bosque cada vez más ardiente.

Como dijimos al principio, Cortafuego no tiene ningún valor artístico más que la consumación de una película correcta, universal y llevadera. Bien producida, bien dirigida, bien actuada y sin vacíos narrativos, aunque en el final, algunas incongruencias podrían llamar la atención de quien busca el error con lupa. En síntesis, la teoría Netflix, llevada a la práctica con la mayor obsecuencia.

Calificación: Buena