Porto Alegre (EFE, AP y ANSA) - El ex Jefe de Estado brasileño Lula afrontará este miércoles el dictamen de 3 inflexibles magistrados de segunda instancia que deben decidir si convalidan, modifican o anulan la condena a 9 años y medio de prisión que recibió por corrupción pasiva y lavado de dinero, una pena que de ser ratificada podría impedir su candidatura para las elecciones presidenciales de octubre próximo, en las que todas las encuestas lo muestran como amplio favorito.
El fallo se conocerá en la blindada ciudad de Porto Alegre, sede del Tribunal Regional Federal de la 4» Región, donde ha sido montado un gigantesco operativo de seguridad que incluye el despliegue de miles de policías y de decenas de francotiradores en azoteas, más el cierre del espacio aéreo cuando sea emitido el veredicto, entre otras medidas.
"Estoy con la tranquilidad de los justos, de los inocentes. Sé que no cometí ningún delito. Dudo que quienes ya me juzgaron y quienes van a juzgarme estén tan tranquilos como yo", reiteró el otrora mandatario en el acto que encabezó ante una multitud de seguidores en la convulsionada capital del estado de Río Grande do Sul, donde a lo largo de la jornada hubo múltiples actividades de apoyo a su líder, que culminaron con una marcha de 2 kilómetros hasta un campamento que acogerá una vigilia de militantes petistas.
Las fuerzas de seguridad tendrán que estar bien atentas porque detractores de Lula también prevén distintas manifestaciones callejeras para exigir su encarcelamiento.
EL TRIO MAS MENTADO
La resolución judicial que determinará el futuro político del considerado presidente más popular de Brasil estará en manos de los 3 integrantes de la Sala Octava: Leandro Paulsen, Víctor Luiz dos Santos Laus y Joao Pedro Gebran Neto, instructor del caso relacionado con la red de sobornos destapada en Petrobras.
A las 8.30, el trío comenzará el análisis de la apelación presentada por la defensa contra la sentencia que dictó en julio pasado el magistrado Sergio Moro, quien lo halló culpable de haber recibido de parte de la constructora OAS un triplex en el lujoso balneario paulista de Guarujá a cambio de favorecer a esa compañía en contratos con la petrolera estatal.
La línea exhibida por el terceto despierta preocupación en el entorno del ex dignatario, pues han sido duros con los acusados de corrupción, como corroboran estas estadísticas: absolvieron a apenas 5 de los 77 condenados por Moro y, en la mayoría de los procesos, confirmaron el fallo. Pero hay otro dato todavía peor para los lulistas: en ocasiones, hasta aumentaron la pena.
Como si la tensión no fuera ya demasiado elevada, el titular del tribunal, Carlos Eduardo Thompson, denunció una "lluvia de amenazas" contra Paulsen (el más joven de todos con 48 años y visto como un prodigio dentro del mundo del Derecho al haber sido nombrado juez federal con escasos 23 años), Laus (nacido en 1963) y el catalogado como "más severo", Gebran Neto, cuestionado por los abogados de Lula por su amistad con Moro.
LA VOZ DE DILMA
La ex presidenta Dilma Rousseff aseveró en Porto Alegre que el "golpe" que acabó con su gobierno "ahora quiere destruir y aniquilar de la faz de la Tierra" a su antecesor en el Palacio del Planalto.
En un acto organizado por mujeres de movimientos sociales y partidos de izquierda, la destituida Jefa de Estado habló de una "persecución política" a su mentor y aunque evitó citar directamente al actual mandatario Michel Temer, criticó las reformas de corte liberal emprendidas por el que entonces era su vice. "Esta es la segunda fase del golpe", insistió.
ABRIENDO EL PARAGUAS
"Ante la remota posibilidad de que se rechacen todas las solicitudes (de anulación de la condena), reclamamos que se garantice al acusado el derecho de apelar, en libertad, a los tribunales superiores, una instancia necesaria para que allí se discuta el asunto y solo tras ese examen se tome una decisión", alegó la defensa en un escrito elevado al tribunal.
Cabe recordar que su famoso cliente debe enfrentar otros 6 procesos judiciales.