Espectáculos
CLASICA

Un digno Puccini fuera del Colón

La Orquesta y Coro de nuestro máximo coliseo en ‘Ma-non Lescaut’, en el Palacio Libertad.


‘Manon Lescaut’. Drama lírico en cuatro actos con música de Giacomo Puccini y libreto de sus colaboradores Marco Praga, Domenico Oliva, Luigi Ilica y Giuseppe Giacosa, sobre la ‘Histoire del Chevalier Des Grieux et de Manon Lescaut’, del Abate Prévost. Dirección: Henrik Nánási. Con: solistas, Coro y Orquesta del Teatro Colón. El domingo 6 en el Auditorio Nacional del Palacio Libertad.


 

Fue la tercera pieza de Giacomo Puccini en su exitosa carrera de operista y, en tal sentido, la primera que recibió una auténtica valoración y perdurabilidad. Fue su éxito revelador como compositor. La estrenó en el entonces activo y famoso Teatro Regio de Turín y casi enseguida llegó a Buenos Aires ese mismo año (1893), a nuestro Teatro de la Opera de entonces. Todo esto habla de su raigambre inmediata, reforzada además por la visita del compositor en 1905, que ha quedado como un gran hito de nuestra trayectoria lírica.

Ahora bien, la reposición estrenada la presente temporada en forma de concierto, en el abono correspondiente a domingos vespertinos, tuvo lugar en el Auditorio Nacional del Palacio Libertad, obviamente adherida a esa forma tantas veces recurrida por distintas motivaciones. En la función que presenciamos y comentamos no existió un lleno absoluto, lo que llamó la atención si pensamos que la capacidad del abono vespertino, siempre generosa, no cubrió totalmente esta sala con mucha menor capacidad que el Colón, obviamente.

 

DEBUTANTES

Razonando un poco el tema, hubiese sido otra cosa si se la ofrecía de igual manera en la sala del propio Colón, como ha ocurrido con otros títulos líricos. Y con las características acústicas inigualables de nuestro mayor coliseo.

Esto, en cuanto a la planificación ofrecida. Pero igualmente cabe señalar que se trató de una digna versión con varias figuras en calidad en primera visita.

El director de orquesta, por ejemplo, Henrik Nánási, húngaro de origen, de cincuenta años, impresionó favorablemente en esta versión concierto por el buen manejo y resultado musical de la reposición de esta ópera que ha tenido una trayectoria rutilante en el Colón desde 1911, Su primera versión fue protagonizada por la rutilante española, valenciana de origen, Lucrecia Bori, y hubo luego muchas otras con grandes batutas y voces, quedando como memorable la de Montserrat Caballé y Richard Tucker con la dirección de Bruno Bartoletti, a la que recordamos como casi modélica.

Volviendo a la que comentamos aquí, esta vez los cantantes entraban y salían según sus compases en la partitura, haciendo alguna amalgama de teatralidad en los momentos de sus intervenciones. Fue debutante la soprano italiana Clara Isotton, de cuarenta años, nacida en Belluno, que mostró su generoso registro de condición lírica-spinto en las arias conocidas, como la muy notable ‘In quele trine morbide’, o en el final de la partitura, en la afamada ‘Sola, perduta, abbandonata’.

El tenor, también italiano, Francesco Pio Galasso, nacido en Cagliari, trazó vocalmente un Des Grieux competente y sonoro resaltando en ‘Ah!. Manon, mi tradisce…’, donde su timbre y volumen fueron efectivos, completando el reparto -como Geronte de Ravoir- el barítono chileno Ricardo Seguel. En los roles de flanco participaron Andrés Cofré, Lidice Robinson, Ramiro Pérez, Juan Barrile, Gastón Oliveira Weckesser, Carlos Esquivel y Claudio Rotella en breves y oportunas intervenciones.

El Coro Estable del Colón, instalado en la bandeja superior del escenario, con la dirección acostumbrada de Miguel Martínez, tuvo una lucida participación en la versión ofrecida, que permitió el movimiento de entradas y salidas de los principales personajes. La propuesta cumplió con dignidad, evocando el verismo pucciniano del primer éxito lírico del compositor luqués en su gloriosa carrera.

 

Calificación: Muy bueno