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Participaron estudiantes de Viedma y Carmen de Patagones donde un alumno mató a tres compañeros e hirió a otros cinco
Un abrazo solidario frente al hospital donde están las víctimas de la masacre
A Pablo Saldías, el herido de mayor gravedad, le sacaron el respirador. Los otros tres internados evolucionan favorablemente y pronto serían dados de alta.
Viedma - Unos 800 estudiantes de nivel medio y docentes de la localidad bonaerense de Carmen de Patagones y de Viedma realizaron ayer un abrazo solidario al hospital Artémides Zatti, donde están internados los estudiantes que sufrieron heridas el martes último, cuando un alumno mató a balazos a 3 adolescentes.
A Pablo Saldías, el chico que se encuentra en peores condiciones de salud, le sacaron el respirador artificial tras su evolución favorable. Mientras tanto sus dos compañeros, también internados en el hospital de Viedma, se encuentran bien y próximos a ser dados de alta, así como otra chica que era asistida en el hospital de Carmen de Patagones.
Natalia Salomón está muy bien, internada en el servicio de pediatría del hospital de Viedma, y actualmente es asistida por equipos de psicólogos que determinarán cuándo le dan el alta, ya que su estado de salud ya es prácticamente normal.
El tercer chico asistido en ese establecimiento, Rodrigo Torres, quien recibió balas en un pulmón y en el abdomen, también evoluciona bien con un muy buen pronóstico, aunque continúa asistido en terapia intensiva y con leves estados febriles.
Cyntia Casasola, la única chica que quedó internada en el hospital de Patagones, ya que Nicolás Leonardi ya fue dado de alta, también evolucionaba bien.
Marcelo Luna, médico de Terapia Intensiva del hospital Artémides Zatti, de Viedma, informó que Pablo Saldías "está conectado al medio, por lo tanto dejó de estar bajo coma farmacológico, no puede hablar porque está entubado, pero se comunica con nosotros con gestos y la evolución de las graves heridas en la zona abdominal están dentro de lo esperado".
El otro chico delicado, Rodrigo Torres, "está lúcido, colabora con todo lo que se requiere, tiene buen ánimo y si bien hay algunos registros febriles, su evolución es favorable".
Natalia Salomón se encuentra desde el jueves en una sala de Pediatría, acompañada por sus familiares, "con evolución positiva y fuera de peligro y está siendo asistida por psicólogos", afirmó Luna.
No obstante, la buena evolución, el médico no descartó la posibilidad de que pueda haber futuras "complicaciones" y en este sentido señaló que pueden llegar a presentarse "debido a que sufrieron heridas de bala".
SOLIDARIO
El abrazo al hospital Artémides Zatti de Viedma fue iniciado por 500 chicos, pero otros 300 del colegio religioso Padre Vecchi se sumaron sobre el final del acto de apoyo a los estudiantes heridos en la escuela Islas Malvinas.
"Por Pablo y por Rodrigo, viva la vida", gritaron al unísono todos los jóvenes, acompañados por docentes y personal de ese centro de salud, ubicado en Rivadavia, Alberdi, Tucumán y Guido, donde rezaron el Padre Nuestro y una oración a la Virgen María.
Javier Saldías, el papá de Pablo, el estudiante más delicado por las graves heridas recibidas, no podía contener las lágrimas y sólo alcanzó a decir "esto es maravillo, esto es lo que nos da fuerzas".
Su esposa, Patricia, dijo que el agresor "no es un victimario sino otra víctima". Pese al dolor y la angustia, la mujer se mostró comprensiva con el agresor y se preguntó cómo reaccionará el chico cuando "tome conciencia de lo que pasó". Patricia Saldías consideró que la familia de R.S. merece ser ayudada y admitió que el estado de Pablo es "grave".
CONVOCATORIA
El abrazo simbólico a la manzana que ocupa el hospital Zatti fue convocado por los alumnos del Centro de Enseñanza Media 84 de Viedma, cuya vocera dijo "aunque los chicos heridos no son compañeros nuestros igual creímos que era necesario un gesto de solidaridad".
Desde Carmen de Patagones cruzaron a pie el puente sobre el río Negro unos 200 alumnos de la Escuela Islas Malvinas, donde ocurrió la tragedia el martes.
En Viedma se reunieron con estudiantes de las escuelas locales y otros que están haciendo el aguante a Pablo, Rodrigo Torres y Natalia Salomón.
Un poco más tarde, cuando ya todos los brazos de habían unido para abarcar las cuatro cuadras del hospital, llegaron otros