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Trump reivindicó la ofensiva contra Irán durante el homenaje por el 11-S en Washington

El presidente estadounidense encabezó el homenaje en el Pentágono por los 25 años de los atentados que dejaron cerca de 3.000 muertos. En su discurso reivindicó la ofensiva militar contra Teherán y aseguró que Washington impedirá que la República Islámica obtenga un arma nuclear. “La única opción es la victoria”, afirmó.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, conmemoró este viernes el 25° aniversario de los atentados del 11 de septiembre de 2001 con un discurso en el Pentágono en el que recordó a las cerca de 3.000 víctimas y aprovechó para defender la guerra que su administración mantiene desde hace más de seis meses contra Irán.

“Saludamos a los miembros de las Fuerzas Armadas que trabajan ahora mismo para garantizar que el principal patrocinador del terrorismo en el mundo, la República Islámica de Irán, nunca, jamás, tenga un arma nuclear”, afirmó Trump durante la ceremonia realizada en la sede del Departamento de Defensa.

El mandatario, nacido en Nueva York, decidió participar del acto en el Pentágono y no trasladarse a la Zona Cero de Manhattan. Allí se desarrolló otro de los principales homenajes de la jornada, con la presencia del vicepresidente JD Vance, expresidentes estadounidenses y el alcalde neoyorquino, Zohran Mamdani.

Durante su intervención, Trump afirmó que Estados Unidos no puede olvidar “aquel momento de inmensa y horrible maldad” ocurrido hace un cuarto de siglo y reivindicó la reacción del país frente a los atentados perpetrados por Al Qaeda.

“Hoy renovamos el juramento sagrado que hicimos hace un cuarto de siglo. Nunca, jamás, olvidaremos. Por eso luchamos hoy. No tenemos otra opción. La única opción es la victoria. Luchamos con fuerza. Luchamos para ganar”, sostuvo el jefe de la Casa Blanca.

Los ataques del 11 de septiembre de 2001 tuvieron como principales objetivos las Torres Gemelas del World Trade Center, en Nueva York, y el Pentágono, en las afueras de Washington. Casi 3.000 personas murieron en los atentados, que marcaron un punto de inflexión en la política exterior estadounidense y dieron paso a la denominada “guerra contra el terrorismo” y a la posterior invasión de Afganistán.

Un cuarto de siglo después, Trump buscó establecer un vínculo entre aquella respuesta y la actual ofensiva contra Teherán. Estados Unidos lleva más de seis meses en guerra con Irán sin haber alcanzado hasta ahora el objetivo declarado de provocar la caída del régimen de los ayatolás.

El conflicto, además, comienza a tener consecuencias económicas y políticas internas. El bloqueo del estrecho de Ormuz provocó una suba en el precio de los combustibles que podría convertirse en un factor de peso para los republicanos de cara a las elecciones legislativas de noviembre.

El secretario de Defensa, Pete Hegseth, también defendió durante el homenaje la estrategia de Washington. Según afirmó, la presión económica sobre Irán “aumenta cada día” y Estados Unidos mantiene el “control” sobre el estratégico estrecho de Ormuz.