Economía

Trump, el descarado: vende un acceso privilegiado a sus tuits

Trump Media & Technology Group, la matriz de Truth Social, ha encontrado una fórmula inédita para monetizar el megáfono digital del presidente de Estados Unidos: vender, literalmente, la velocidad. Desde el pasado 1 de agosto, la compañía ofrece a firmas de inversión y operadores bursátiles un servicio de suscripción bautizado Truth API -también conocido internamente como Truth PSI- que permite recibir las publicaciones de las cuentas más influyentes de la red social, entre ellas la del propio Donald Trump, segundos antes de que lleguen al resto de los usuarios.

El precio de entrada no es menor: 100.000 dólares mensuales. Sin embargo, quienes se comprometan a contratar el servicio por un periodo de tres años pueden acceder a una tarifa reducida de 60.000 dólares al mes.

El servicio está dirigido principalmente a los llamados operadores de alta frecuencia, esos actores del mercado capaces de ejecutar transacciones en fracciones de segundo para sacar partido de los movimientos en bolsas, bonos y tasas de interés. La razón es sencilla: los mensajes del presidente tienen un historial probado de sacudir los mercados financieros, y en ese terreno, unos segundos de ventaja pueden traducirse en ganancias millonarias.

Según distintas informaciones, al menos cinco firmas de Wall Street ya se han suscrito al servicio, y la propia compañía ha revelado detalles más precisos en su primera comparecencia pública ante analistas: Trump Media aseguró en su primera conferencia de resultados que ha firmado más de diez acuerdos con clientes.

 

EN ROJO

El lanzamiento llega en un momento delicado para las finanzas de la compañía. Según su informe de resultados del primer trimestre de 2026, Trump Media & Technology Group registró unas pérdidas netas de aproximadamente 405 millones de dólares y apenas alcanzó los 900.000 dólares en ventas, lo que convierte a Truth API en una vía de ingresos recurrentes especialmente atractiva para una empresa que arrastra números rojos. Tiene 13 millones de seguidores.

Pero el nuevo producto ha reavivado las alarmas sobre los límites entre la presidencia y los negocios privados de Trump. Varios senadores demócratas, entre ellos Elizabeth Warren, han pedido a la SEC que investigue si el mandatario podría estar incurriendo en un delito de uso de información privilegiada, dado que es él mismo quien genera el contenido que ahora se vende con ventaja temporal.

Trump posee aproximadamente el 41% de las acciones de la compañía, por lo que se beneficia de manera directa de cada nuevo contrato que firma Truth API. Los analistas señalan además que este esquema no es un caso aislado, sino parte de un patrón más amplio de monetización del cargo presidencial que incluye desde biblias y zapatillas con la marca Trump hasta acuerdos comerciales vinculados a su entorno familiar.