El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, descartó la posibilidad de apoyar una incursión de milicias kurdas en Irán o el establecimiento de una región autónoma, argumentando que su intervención haría la guerra "más compleja de lo que ya es".
En declaraciones a la prensa, el mandatario estadounidense subrayó que, aunque mantiene una "buena relación" con el pueblo kurdo, ha rechazado formalmente su participación en las hostilidades actuales para evitar un aumento en las muertes y una mayor desestabilización regional.
"No estamos buscando que los kurdos entren. Somos muy amigos de los kurdos, como saben, pero no queremos hacer la guerra más compleja. He descartado eso", afirmó el presidente ante los medios.
Trump apuntó que los kurdos han mostrado disposición para movilizarse, pero que él mismo les ha pedido mantenerse al margen.
"No quiero ver a los kurdos salir heridos o ser asesinados", añadió el líder republicano y dijo que el escenario bélico actual es "lo suficientemente complicado" sin involucrar a nuevos actores étnicos o regionales.
Estados Unidos e Israel están en medio de una guerra contra Irán, que empezó el pasado sábado y ha derivado en la muerte del ayatolá Alí Jameneí.
La primera semana de ataques de Estados Unidos ha resultado en más de 3.000 objetivos atacados en Irán, según informó el Comando Central del Ejército de Estados Unidos (Centcom) el viernes.
De acuerdo con Irán, al menos 1.332 civiles iraníes han muerto en los ataques, mientras que los ataques iraníes a Israel han causado al menos diez muertos.
Trump recibió los cuerpos de los seis soldados estadounidenses fallecidos en Kuwait por el ataque con un dron tras prometer que mantendría "al mínimo" las muertes de las tropas nacionales en la guerra contra Irán.
El mandatario asistió a la ceremonia del traslado digno de los cuerpos en la Base Aérea de Dover, en Delaware, donde saludó ante cada uno de los ataúdes de los militares cubiertos con la bandera de Estados Unidos, las únicas víctimas estadounidenses tras una semana del comienzo de la guerra.
Trump expresó en Miami, horas antes de acudir al homenaje militar, que "es una situación muy triste saludar a las familias de los héroes que están volviendo a casa de Irán de una manera diferente a la que pensaban regresar".
"Pero son grandiosos héroes en nuestro país y vamos a mantenerlo de esa manera. Cuando se trata de guerra, siempre hay eso (muertes), vamos a mantenerlo al mínimo", señaló en su discurso a mandatarios latinoamericanos en la cumbre 'Escudo de las Américas', que abandonó antes de tiempo para asistir a la ceremonia.
Pese a los decesos, insistió en que Estados Unidos está "proporcionando un servicio, no solo a Oriente Medio, sino al mundo" porque le "hizo un favor" a la comunidad internacional al impedir que la República Islámica obtuviese armas nucleares.
Los seis soldados, todos pertenecientes a la Reserva con base en Des Moines, Iowa, murieron cuando un dron impactó un centro de operaciones en Port Shuaiba, Kuwait, un día después del inicio de la operación militar conjunta lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán.
La Casa Blanca indicó que Trump deseaba estar presente en la ceremonia, que no se transmitió al público, para mostrar respeto y solidaridad con las familias de los fallecidos.