Mario Vitette Sellanes, el cerebro del "Robo del Siglo" cometido en 2006 al Banco Río de Acassuso, fue trasladado desde la cárcel federal de General Roca al penal bonaerense de Sierra Chica, informaron fuentes judiciales y penitenciarias.
Pese a que "El Uruguayo" espera en breve ser expulsado del país, la jueza de Ejecución Penal 2 de San Isidro, Victoria Laura Elías García Maañón, dispuso que Vitette abandone el penal federal de General Roca donde estaba alojado y sea derivado a la Unidad 2 de Sierra Chica, uno de los penales de máxima seguridad del Servicio Penitencio Bonaerense (SPB).
"Me quieren hacer una despedida. La jueza en vez de hacer lo que le ordenó la Cámara, que es enviar todos los papeles a la Dirección de Migraciones para mi expulsión del país, ordena mi inmediato traslado a una unidad del Servicio Penitenciario Bonaerense", dijo Vitette Sellanes en diálogo telefónico antes del traslado.
"Creo que quieren hacerme una despedida y ahora temo que además de la tortura psicológica de tenerme privado de mi libertad, me torturen con algún castigo físico", agregó.
Si bien el propio Vitette ignoraba cuál era su destino, fuentes del SPB informaron que la jueza García Maañón dispuso que el traslado sea a la Unidad 2 de Sierra Chica.
Uno de los abogados de "Marito", Diego Storto, explicó que "el traslado debería haberse hecho hace mucho tiempo porque Vitette estaba preso en una cárcel del Servicio Penitenciario Federal cuando en realidad estaba condenado por un tribunal bonaerense".
"El tema es que nos parece inoportuno que la jueza se ocupe ahora de hacer este traslado cuando la Cámara de San Isidro ya le ordenó que no tiene más potestad sobre mi cliente y que Migraciones debería ejecutar su extrañamiento (la expulsión)", agregó el letrado.
En agosto de 2010, Vitette fue condenado en un juicio abreviado a una pena unificada de 21 años y seis meses de prisión, tras confesar su participación en el audaz robo al banco Río y sumársele otras causas anteriores.
La Ley Nacional de Políticas a Migratorias (25.871) prevé que todos aquellos extranjeros que cometan delitos graves y sean condenados a más de tres años de prisión pueden ser expulsados del país al cumplir la mitad de sus condenas, siempre y cuando no haya más interés de la Justicia en el imputado.
A fines de diciembre último, la sala III de la Cámara de Apelaciones de San Isidro ordenó que la Dirección Nacional de Migraciones resuelva si corresponde la expulsión del país del uruguayo, al revocar un fallo de la jueza García Maañón, que había rechazado el "extrañamiento".