Un plenario de las comisiones de Relaciones Exteriores y de Industria del Senado alcanzó dictamen favorable al proyecto de adhesión de la Argentina al Tratado de Cooperación en Materia de Patentes, conocido como PCT por sus siglas en inglés, venido en segunda revisión de la Cámara de Diputados. El oficialismo intentará convertirlo en ley el próximo jueves 22 en el recinto.
Ese acuerdo simplifica y unifica el procedimiento para solicitar una patente internacional, presentándola ante la Organización Mundial de Propiedad Intelectual (OMPI), lo que le da validez para los 158 países adherentes.
La Argentina firmó el PCT en 1970 y el Senado lo aprobó 28 años después, en 1998. La Cámara de Diputados se tomó un tiempo similar para tratarlo: lo sancionó con modificaciones casi tres décadas más tarde en agosto pasado, pero introduciéndole reformas. Resolvió adherir con reserva de su capítulo II. Esa modificación fue aceptada ayer por los senadores del oficialismo y aliados para poder sacar la ley.
La resistencia al tratado se materializó a través de las gestiones de la industria farmacéutica local nucleada en CILFA, aunque abarca no solo innovaciones en medicamentos, sino también las de otros bienes como las semillas.
En sentido contrario, las distintas administraciones norteamericanas y las grandes multinacionales farmacéuticas presionaron por la adhesión al PCT y cuestionaron históricamente a los empresarios locales acusándolos de “piratear” -copiar- sus innovaciones. Los países no adheridos aún al PCT son una pequeña minoría mundial.
El rechazo del Capítulo II del tratado obedece a que allí se establece que una oficina internacional puede emitir una opinión no vinculante acerca de si una innovación cumple con los requisitos de patentabilidad. De todas maneras, ese organismo no otorga patentes.
El último impulso para la aprobación del tratado surgió del acuerdo alcanzado por la Argentina con los Estados Unidos y la Unión Europea de apertura de mercados por el que nuestro país se comprometió a remitirlo al Congreso antes del 30 de abril del corriente año.
Durante el debate en comisión los peronistas Jorge Capitanich y Guillermo Andrada pidieron que funcionarios del Gobierno dieran respuestas a preguntas de los legisladores. El segundo, no obstante, consideró que el tratado “favorecía a la Argentina”.
Entre los expositores invitados, la representante de la “Fundación Efecto Positivo”, Lorena Di Giano, alertó sobre un posible aumento en el precio de los medicamentos como consecuencia de la adhesión al tratado. Le respondió la presidenta del bloque de LLA, Patricia Bullrich, con la comparación de precios entre varios medicamentos comercializados en Argentina y Francia. Los productos citados tenían precios desproporcionadamente más altos en nuestro país.