Ficha técnica:
"Tinker Bell: hadas al rescate" (Tinker Bell and the great fairy rescue). Estados Unidos, 2010. Filme de animación. Dirección y guión: Bradley Raymond. Música: Joel McNeely. Efectos visuales: Niki Carras y Marc Ellis, entre otros. Con las voces de: Mae Whitman, Michael Sheen, Kristin Chenoweth y Lucy Liu. Presenta: Buena Vista. Duración: 90 minutos. Calificación: para todo público.
Al especialista en hadas, la película, le debe recordar los sucesos de Cottingley. Por si no los tienen presentes, fue cuando dos chicas inglesas, Elsie y Frances fotografiaron hadas en su jardín entre 1917 y 1920. Hasta Conan Doyle (el creador de Sherlock Holmes) escribió sobre ellas. Que fuera un fraude o no, es otra historia y algunas de sus protagonistas persistieron en decir que las fotos eran auténticas. La historia se llevó al cine hace trece años, con estupendos actores y se llamó "Historia de hadas: una historia real", la dirigió Charles Sturridge. Era un relato tan delicioso como éste.
Yendo a Tinkerbell, encontramos nuevamente a (para los hispanoparlantes) Campanita, la amiga-hada de Peter Pan, que en este caso particular, con su facilidad para desencadenar aventuras, se maravilla con una Casa de hadas, que aparece en el bosque y es apresada por una pequeña admiradora que la puso como sebo.
ENCANTADORA Y SOLITARIA
Lizzie es una encantadora y solitaria nena criada por un padre científico que sólo cree en lo que ve. Por eso para él las hadas no existen y la pobre Lizzie no puede explicarle que tiene una encerrada en su Casa de hadas y que trata de salvarla de las zarpas de un gatote ridículo, parecido al famoso gato de Alicia, el de la sonrisa.
Como Vidia, un hada colega la vió cuando fue llevada a la casa, organiza un gran rescate con sus amigos, hadas y animalitos del bosque, vaquitas de San Antonio, escarabajos y hasta una rata de campo. El filme se desarrolla entre la misión rescate y cómo Campanita y Lizzie se hacen amigas, la nena escribe un librito sobre las particularidades de la vida como hada, contada en forma gestual por la protagonista y cómo el papá de Lizzie comienza a creer en los seres que él consideraba irreales.
La película de Bradley Raymond está dedicada a los más chicos. Tiene hermosos dibujos, hay una linda historia, donde se enseña la importancia de la imaginación, los sueños y que no todo tiene que ser tan racional.
Pocas y atractivas canciones, abundancia de técnicos de la India (según los créditos), elegancia en el diseño de producción, buen ritmo narrativo, una Lizzie deliciosa y la importancia del concepto, "la unión hace la fuerza" con los amiguitos del rescate.
I.C.