El Ministerio de Exteriores de Rusia convocó este miércoles al encargado de negocios alemán después de las acusaciones de Berlín sobre la implicación rusa en un ataque con drones perpetrado a principios de agosto contra el aeropuerto de la ciudad de Leipzig.
"Al Ministerio de Exteriores de Rusia ha sido citado el encargado de negocios de la República Federal de Alemania en Moscú, Bernd Finke, en el marco de las acciones y declaraciones antirrusas realizadas la víspera por el gobierno alemán", informó Exteriores en un comunicado en Telegram.
El viceministro de Exteriores ruso, Alexandr Grushkó, descartó por el momento una ruptura de relaciones diplomáticas con Alemania, a la que acusó de elegir "la senda de la escalada"
Comentó a la prensa local:
"Le daremos una oportunidad a la diplomacia, pero la diplomacia es una calle de doble dirección"-
El presidente de Rusia, Vladímir Putin, vinculó anoche las acusaciones alemanas con la caída de popularidad de las autoridades del país europeo y, en particular, del canciller Friedrich Merz.
"El canciller se encuentra en una posición difícil a nivel político. No goza de la confianza de sus ciudadanos. Y está claro por qué: porque no defiende los intereses nacionales", dijo el jefe del Kremlin al término de su participación en una cumbre en Kirguistán.
Putin aseguró que los errores económicos que cometen las autoridades germanas son "evidentes".
"Las empresas cierran, la gente pierde sus empleos y el nivel de vida cae. No está claro por qué se hace todo esto. Solo lo pueden explicar con la necesidad de contrarrestar a una Rusia agresiva", aseveró.
Putin subrayó que, "dada la caída en los índices de aprobación y las próximas campañas electorales, incluido en Sajonia, por ejemplo, surge naturalmente la cuestión sobre futuro político de la élite gobernante de Alemania”.
"El Gobierno federal llega a la conclusión de que Rusia es responsable del ataque híbrido perpetrado en Leipzig el 4 de agosto", dijo el ministro del Interior de Alemania, Alexander Dobrindt, en una rueda de prensa en Berlín junto al titular de Asuntos Exteriores, Johann Wadephul.
Wadephul anunció, como consecuencia, el cierre del consulado de Rusia en Bonn, en el oeste de Alemania, y además, se cancelará el contrato del centro cultural ruso Casa Rusa en Berlín.
A su vez, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, aseguraron este miércoles que la presión contra Rusia continuará e incluso "aumentará".
Según Von der Leyen, lo ocurrido en Leipzig "marca una nueva escalada en suelo de la Unión Europea atribuible directamente a Rusia" y forma parte de una serie de incidentes que constituyen una "nueva normalidad" que exige a los europeos "dar un paso al frente".
Rutte dijo además:
"Rusia se ha vuelto cada vez más temeraria y se están viendo más drones y misiles penetrando en nuestro espacio aéreo a lo largo del flanco oriental, lo que aumenta el riesgo, así como un incremento de las actividades dirigidas directamente contra nuestro territorio, ya sean incendios provocados en fábricas que producen equipos de defensa para Ucrania o el ataque híbrido ruso en Leipzig".