Tal como se había pronosticado, en la tarde de este miércoles un fuerte temporal azotó el AMBA, lo que provocó inundaciones en distintas zonas de la Ciudad y el conurbano bonaerense, mientras que se registró caída de granizo y fuertes ráfagas de viento en algunas ciudades del interior del país.
En la Ciudad de Buenos Aires, el Observatorio Central registró casi 20 milímetros de lluvia acumulada entre el mediodía y las 20, cuando cesaron las fuertes precipitaciones, aunque las consecuencias se vieron rápidamente en los distintos barrios porteños: calles anegadas, árboles caídos y problemas en el suministro eléctrico.
Asimismo, los reportes también mostraron calles cubiertas de agua en el conurbano: Caseros, Ramos Mejía, Haedo, Ciudadela, San Justo, El Palomar, Pablo Podestá y Morón. Y también se registraron inundaciones en sectores de la zona oeste.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) había emitido un alerta naranja para el AMBA, el norte bonaerense y la franja costera entre La Plata y San Clemente del Tuyú, aunque esta noche lo desactivó, pero mantuvo el pronóstico de nuevas precipitaciones para la madrugada de este jueves.
En Mar del Plata, además, se vio un panorama similar, con lluvias persistentes e intensas, y fuertes vientos que alcanzaron los 60 kilómetros por hora.
En tanto, la jornada había comenzado con precipitaciones en San Luis, sur de Córdoba y norte de La Pampa, como así también tormentas en el sur de Santa Fe.
En varias localidades de Córdoba hubo caída de granizo, como así también en Rosario y sus alrededores; de hecho, en Funes cayeron cerca de 90 milímetros, mientras que en la ciudad entrerriana de Concordia varias familias debieron ser evacuadas por la crecida del río Uruguay y del arroyo Manzores.