El secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, dio ayer por terminada la ofensiva contra Irán lanzada el 28 de febrero y anunció una nueva fase, una operación “defensiva” destinada a facilitar la navegación por el estrecho de Ormuz -al menos ocho buques, uno de ellos comercial, transitaron el lunes por el estratégico paso.
"Furia Épica terminó. Tal como el presidente Trump informó al Congreso, hemos concluido esa etapa”, afirmó el jefe de la diplomacia.
“Solo atacaremos si ellos disparan primero”, insistió el funcionario horas después de que el líder de la Casa Blanca se negara a aclarar qué acciones de la República Islámica constituirían una violación de la actual tregua: “Ellos saben cuáles son los límites que no deben pasar. Ellos saben qué no hacer”.
Minutos después, el president Donald Trump sorprendió a todos al anunció que suspende, a petición de Pakistán, el Proyecto Libertad, que consiste en asegurar militarmente el tránsito de buques por el estrecho de Ormuz, para determinar si es posible alcanzar un acuerdo definitivo con Teherán.
Trump publicó en Truth Social que la suspensión del operativo militar, que inició el 3 de mayo, se debe al "considerable progreso hacia un acuerdo" con Teherán, sin rendir más detalles al respecto.
El magnate republicano indicó que el bloqueo naval estadounidense a Irán se mantendrá vigente y que la suspensión de este operativo concreto tiene como objetivo determinar si el acuerdo "puede concretarse y firmarse".
Rubio dijo en la conferencia de prensa en la Casa Blanca que, para que se logre la paz, Irán debe aceptar las exigencias de Trump sobre su programa nuclear y también acceder a reabrir el estrecho de Ormuz, una vía marítima vital para la energía global.
El secretario de Estado habló mientras Emiratos Árabes Unidos señalaba que fue objeto de un ataque con drones y misiles iraníes por segundo día.
“Preferiríamos el camino de la paz”, dijo Rubio. También expresó su esperanza de que, durante la esperada visita a China del ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, que viajará al país asiático hoy, Beijing reitere a Teherán la necesidad de liberar su control sobre el estrecho.
El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, está “sumamente irritado” con el comandante de la Guardia Revolucionaria, Ahmad Vahidi, por los ataques con misiles y drones perpetrados contra los Emiratos Árabes Unidos, calificándolos de acto “irresponsable” llevado a cabo sin el conocimiento del gobierno.
Así lo afirma el medio de comunicación opositor Iran International, que cita “información exclusiva”, y subraya que esto indica una escalada sin precedentes de las tensiones entre el gobierno y los comandantes militares.
Ante el deterioro de la situa ción y la posibilidad de que el país vuelva a la guerra, Pezeshkian, con tinúa el medio con sede en Londres, solicitó “una reunión inmediata y de emergencia” con el Guía Supremo Mojtaba Jamenei para instarlo a de tener los ataques de los Pasdaran contra los países del Golfo.