Política

Solo cuatro meses después de asumir, renunció Agustín Flah, el representante argentino ante el GAFI


Agustín Flah dejó su cargo como representante argentino ante el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) apenas cuatro meses después de haber asumido, en medio de versiones contrapuestas sobre los motivos de su salida.

La renuncia se conoció ayer, mientras la Cámara de Diputados debatía el proyecto de Inocencia Fiscal II, y volvió a poner el foco sobre la falta de continuidad en los organismos vinculados con la prevención del lavado de activos.

Flah presentó su dimisión al ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, aunque no quedaron claros los motivos de la decisión.

Una de las versiones indicó que el funcionario fue desplazado por el propio ministro. Sin embargo, Flah salió a desmentir públicamente esa interpretación y aseguró que continuará vinculado al Ministerio de Justicia como asesor.

“Aclaro que no tuve ninguna participación ni intervención en la elaboración de esta nota”, escribió en su cuenta de X al referirse a versiones periodísticas sobre su salida.

El abogado agregó que, tras más de 25 años de trayectoria profesional en la prevención del lavado de activos, seguirá trabajando “con el mismo compromiso”.

Otra versión atribuyó la renuncia a motivos económicos. Según esa interpretación, Flah decidió dejar la representación ante el organismo internacional por cuestiones salariales y retomar su actividad privada.

El exrepresentante argentino también había sido propuesto para integrar el Subgrupo de Revisión para las Américas del Grupo de Cooperación y Revisión Internacional del GAFI, aunque no llegó a ser designado.

La salida de Flah vuelve a exponer los cambios registrados en el área durante la gestión de Javier Milei.

En ese período, la Unidad de Información Financiera ya tuvo tres titulares. El actual responsable de la UIF es Matías Álvarez, quien reemplazó a Paul Starc. Starc había dejado el cargo en enero, apenas un año después de asumir en reemplazo de Ignacio Yacobucci, desplazado en medio de internas dentro del oficialismo.

La sucesión de reemplazos agrega incertidumbre en un área sensible para la relación de la Argentina con los organismos internacionales de control contra el narco, el terrorismo y el lavado de activos.

El nuevo cambio vuelve a dejar bajo atención la conducción de la política antilavado, un área en la que el Gobierno ya acumuló varios relevos desde el inicio de la gestión.

La salida de Flah, además, se produjo en una jornada en la que el oficialismo impulsaba en Diputados una reforma vinculada al sistema fiscal, lo que añadió sensibilidad política al movimiento.