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Solidaridad y miserias en el barrio de Flores

En tiempos difíciles como los que corren la solidaridad es un bien que se destaca entre tanta mala noticia.  Desde que se decretara la cuarentena total,  son cientos los pedidos y los ofrecimientos de ayuda para quienes más lo necesitan. Las personas mayores o quienes padecen alguna enfermedad de base ven en las redes sociales un fuerte apoyo para sobrellevar estos días de aislamiento

“Con el permiso de los administradores del grupo somos de la verdulería Katy Pillco que estamos en Yerbal y Caracas. Nosotros cerramos hasta el día lunes y nos queda algo de mercadería y lo queremos donar a la gente que necesite algo de fruta y quiero agradecer a la clientela que tenemos los esperamos hasta las dos de la tarde gracias solo nos tiene que decir que son de nuestro grupo”, explica Renee Salcedo Cusqueñito en el grupo Barrio de Flores. Las respuestas no se hacen esperar y el comerciante responde pacientemente a los interesados que quieren buscar su mercadería.

Capacidad empática

“Ayudando al otro se ayuda a uno mismo, por el interjuego que tiene que ver con dar lo que uno quiere recibir. Es algo recíproco”, explica a La Prensa el doctor Harry Campos Cervera, médico especialista en Psiquiaría (UBA).

Para el psiquiatra, esta necesidad de ayudar se da por la capacidad empática de ponerse del lado del otro. “Esto no ocurre, por ejemplo, con los que violan la cuarentena. Hay dos escenarios bien distintos. La frase “Ama al prójimo como a ti mismo” lo dice todo. Primero me quiero yo y como me quiero, quiero al otro. El amor se proyecta hacia el otro para lograr gratificación”, explica Campos Cervera.

Para quienes no pueden salir porque deben hacer aislamiento total, los vecinos de este grupo, como el de tantos otros, tienen todo organizado. Cuando una persona tiene que salir a hacer una compra explica su ubicación y pregunta si alguien necesita algo para comprárselo y dejarlo en la puerta de su casa. Una cadena de favores que, en este caso, ayuda a salvar vidas y evitar la propagación de este fatal virus.

“Hola me llamo Leandro y trabajo de delivery quiero ofrecerles mi servicio de hacerles las compras al supermercado mi celular es ….farmacia.almacen.vivo en el barrio de floresta y tengo moto y permiso para circular. Precio economico.lo hago para poder juntar para el alquiler del hotel familiar donde vivo ya que si no pago me quedo en la calle.y llevarle algo de comida a mi mujer y mi hijo de cinco años”. La situación de este trabajador es reconocida dentro del grupo y enseguida comienzan los encargos que servirán tanto para Leandro como para el vecino que no puede salir de su casa.

Las personas en situación de calle también son un tema de preocupación para los diferentes grupos en Facebook. Denunciar a quienes están durmiendo a la intemperie y en malas condiciones de higiene es otro servicio que se da a través de las redes para ayudar a quienes más lo necesitan. Fotos de gente durmiendo en la calle y su dirección ayuda a que entre los vecinos puedan brindar un alimento a la persona y advertir a las autoridades que pueden  ofrecer un refugio seguro durante esta cuarentena.

Otro de los grupos altamente afectados por este aislamiento es el de los monotributistas. Desde que se conoció el DNU presidencial, circula en Facebook y Twitter un posteo que dice “ Si sabes que tu vecino es monotributista y para comer necesita trabajar, dejale en la puerta lo que puedas…arroz, fideos o lo que se te ocurra. Entre todos podemos ayudar a quienes más lo necesitan”. Abajo, entre los comentarios, son numerosos los casos que comentan la ayuda efectuada.

“Es fácil decir QUEDATE EN CASA con comida en la heladera! En mi caso no llegué a entregar el trabajo, no cobré y no pude comprar alimento. Pertenezco al grupo de riesgo y tampoco voy a exponer a mis hijos porque no los quiero perder! Acá estamos adentro los 3 y sin provisiones. Esto se va a poner aún más feo!”,  se queja Silvia V. en el grupo del Barrio de Flores. Inmediatamente, se puede leer una catarata de ofrecimientos para llevarle alimentos y ayuda a la mujer que ella agradece conmovida.

Agosto en marzo

Otra de las muestras de solidad en estos tiempos que corren son la denuncias de comercios que quieren hacer su agosto con la desgracia ajena. Advertir las avivadas de inescrupulosos y recomendar negocios con buenos precios es otra de las muestras de solidaridad que afloran en estos grupos.

“Gente es una locura los precios de algunos comercios, por favor denuncien porque nos van a dejar arruinados, tiremos todo para el mismo lado. Ayer en la verdulería de Falcón y Pedernera 1kg de zapallitos $100  una lavandina grande en el Chino de Pedernera y Falcón $150 es el que más se está abusando .. no sé si están bien a mi me pareció mucho”, cuenta Lorena y rápidamente sus vecinos la atiborran de direcciones donde se pueden conseguir precios más accesibles.

Desde los balcones, las fiestas virtuales y los saludos de cumpleaños se han vuelto moneda corriente en esta semana para levantar ánimo de quienes más lo necesitan. Quienes se sienten solos salen a conversar con sus vecinos que, quizás en otros tiempos, el contacto no hubiera pasado de un “buenas tardes” cuando coincidían en un ascensor.

Las recomendaciones de series y películas para pasar un buen rato ya son un clásico en las redes y los debates acerca del guión, los actores y la dirección pueden resultar de lo más entretenidos.

Cosas buenas y malas de este aislamiento obligatorio.