Espectáculos
Umbrales del tiempo­

`Siglo XX Cambalache'­

Desde 1991 hasta 1996, Telefe (el Canal 11 recién privatizado), bajo la égida de su gerente de programación Gustavo Yankelevich, puso al aire un ciclo informativo, periodístico, documental y educativo, sumamente entretenido, llamado `Siglo XX Cambalache' (utilizando la frase del tema musical de Discépolo). El programa se emitía los sábados a las 17 horas y comenzó durando tres horas, para pasar luego a cuatro, con un rating permanente de 20 puntos, inusual por lo alto en ese día y horario.­

Aún a principios de los '90 poner al aire un ciclo dinámico pero finalmente cultural en televisión abierta sonaba apocalíptico, pero la astucia innegable de Yankelevich se reiteró al colocar como conductores a dos brillantes y carismáticos periodistas como Teté Coustarot y Fernando Bravo. Asimismo el hábil guionista fue Eddie Conzalvo y el productor era el experimentado Luis Cella (que tiempo después se hizo cargo del programa de Susana Giménez). La voz en off de los informes fílmicos era la de Marcela Pacheco.­

En una entrevista que le hice hace tiempo a Teté Coustarot me contó, refiriéndose a `Siglo XX Cambalache': "De ese programa quedó un archivo fenomenal. Informes documentales, cientos de invitados. Cacho Castaña estrenó su canción `Garganta con arena' con Goyeneche ahí presente. Vinieron también artistas extranjeros, estuvieron Sofía Loren, Jack Palance, Catherine Deneuve, Claudia Schiffer, que era la modelo del momento; Sara Montiel, Gina Lollobrigida, Alain Delón, Rita Pavone, todos los artistas que venían al país pasaban por el programa. Y después está la parte fílmica valiosísima porque era ejercitar la memoria de todo lo que había pasado en el siglo. No solo político y económico sino también social, hazañas deportivas; sí, era muy completo''.­

­

TRIBUTOS­

Se hicieron homenajes, como por ejemplo a Angel Labruna y a la Máquina de River, o a Los Beatles, o al doctor René Favaloro. El tema musical era la cortina de Carly Simon `As Time Goes By', canción inolvidable de la película `Casablanca', y en definitiva, fue un producto comercial que enseñó historia a los argentinos en una época donde no existía la televisión por cable ni Google ni Wikipedia. Donde en un living de decoración ochentosa los invitados se expresaban tranquilamente sin mirar celulares (no había) ni ser interrumpidos constantemente por los conductores.

Fue un programa fino, sobrio, ágil, cálido, que se puso al servicio de la memoria colectiva sin juzgar a nadie y a ningún hecho. Irrepetible, pareciera hoy.