Economía
EL PULSO DE LOS MERCADOS

¿Se terminó el veranito cambiario?

Tercer día consecutivo de suba del dólar, aunque se mantiene muy lejos del techo de la banda cambiaria y el Banco Central sigue acumulando reservas. Lastran a Wall Street los temores sobre la sostenibilidad de la IA.

Las distintas cotizaciones del dólar se afirman por encima de los $1.400 pesos, lo que no está mal para una economía como la Argentina con problemas de competitividad. Además, el repentino ascenso del tipo de cambio de esta semana parece un movimiento inducido y no debería provocar ningún tipo de inquietud pues el techo de la banda cambiaria se encuentra en $1.600 y el Banco Central sigue acumulando divisas.

El dólar minorista ganó 0,7% hasta los $1.425 en el homebanking del Banco Nación. Por su parte, el mayorista avanzó 1,1% hasta los $1.406 y los financieros, un promedio del 0,9% de suba hasta los $1.435 del MEP y los $1.480 del Contado con Licitación.

El único de los verdes que operó a la baja fue el del mercado ilegal. El blue perdió $20 y cerró a $1.405 para la compra y a $1.425 para la venta en las cuevas de la City. En tanto, el BCRA sumó otros 41 millones de dólares a sus arcas. Suman 37 las ruedas consecutivas con resultado positivo. Este año, compró u$s 2.681 millones; las reservas brutas cerraron en u$s 46.156 millones.

Dijimos “inducida” la suba del dólar porque la reversión de la caída del tipo de cambio se gatilló después de la licitación de deuda de la Secretaría de Finanzas que culminó con una inyección de pesos en la plaza.

"La baja en las tasas en pesos, ante el repunte de las Lecap por la decisión de no incluir instrumentos de tasas fija en el menú de la última licitación de febrero, revierte la dinámica descendente del dólar mayorista", explica el economista Gustavo Ber.

"Ocurre que los operadores interpretan dichas señales como una decisión monetaria de reducir las tasas, a fin de aliviar el costo financiero de los agentes económicos, y apuntando a ayudar a la inflación y la actividad", agregó en su informe diario.

Hay que tener en cuenta que estamos a fin de mes y hay posiciones que cerrar, se vislumbra algún desarme del famoso carry trade y que la Provincia de Buenos Aires pagará la semana próximo el bono PB37, lo que genera una demanda extra de dólares en el MULC. Nada de que preocuparse, por ahora

ACCIONES Y BONOS

“Nuevamente a la baja el Merval y terminando cerca de mínimos diarios (a pesar de haber arrancado levemente en positivo). Bancos y Mercados Argentinos con +3,28% fue la mejor entre las líderes, en tanto que Banco Macro se desplomó un 6,07% por efecto de su balance trimestral que, sin embargo estuvo según lo previsto”, resumió una fuente consultada.

Sigue pues la Bolsa argentina en una lateralización que lleva cuatro meses y que está copiando los movimientos de Wall Street.
En el mercado de bonos, los títulos soberanos argentinos en dólares bajaron hasta un 2,4 % aunque con resultados mixtos, en tanto el índice de riesgo país que mide el JP Morgan subió a los 554 puntos básicos.

“Casi totalidad de subas en la curva de pesos (S16M6 +0,24%). Bopreales al alza (BPY6D +0,22%) y subsoberanos operando muy volátiles. En cuanto a las cauciones, en pesos a un día terminó en 21,7% (rango 15,5% y 27%). A 7 y 29 días los cierres fueron en 26,5% y 27% respectivamente”, añadió el veterano analista

ARGBON27

En tanto, la Secretaría de Finanzas adjudicó ayer total de u$s 100 millones en la segunda ronda del Bonar 2027, tras haber recibido ofertas por un total de u$s 348 millones.

De esta manera, consiguió en dos días entre los inversores locales u$s 250 millones que se usarán para el pago de los vencimientos de deuda de julio, que ascenderán a unos u$s 5.100 millones. La tasa del nuevo bono se ubicó al 5,89% TIREA (5,74% TNA), menos de lo que esperaban los analistas. Un golazo del Gobierno.

El ARGBON27 o Bonar 2027 ofrece un cupón fijo del 6% anual en dólares (0,5% mensual) y amortiza el 100% del capital al vencimiento.

SORPRESA EN WS

“Si una empresa colosal y exitosa como Nvdia baja el 5,5%, tras presentar un balance sin ninguna línea negativa (¡ni una!), tenemos que preguntarnos: ¿Qué es lo que está pasando? Esta pasando que el mercado tiene grandes dudas sobre la sostenibilidad sobre este ciclo de la inteligencia artificial; no de su viabilidad tecnológica, sino de su monetización, del exceso de gastos de las Siete Magníficas, de las ganancias concretas que generaran a las empresas el prodigio”, explicaba ayer en los vivos de su canal de streaming el reputado analista español José Luis Cárpatos.

Es que Nvidia cerró el ejercicio fiscal 2026 (sigue su propio calendario) con aumentos de ganancias e ingresos del 65%, en ambos casos, y registró otro trimestre récord impulsado por los centros de datos que son esenciales para la IA.

El fabricante de semiconductores presentó su balance el miércoles después del cierre y, a pesar a los resultados estelares, los inversores decidieron el jueves liquidar sus acciones, marcando la peor jornada para la mayor empresa de capitalización del mundo desde el pasado abril, cuando Donald Trump anunciaba aranceles para todos. Esto indica claramente que entre los agentes económicos se ahondan las preocupaciones sobre una economía de la IA sobrecalentada.

Para peor, el desplome de Nvidia contagió a otras empresas de semiconductores como Broadcom, Western Digital y Applied Materials, que cedieron en torno al 3%. De esta manera, el Dow Jones subió 0,03%, hasta 49.499 unidades; mientras que S&P 500 bajó 0,54 %, hasta 6.908, y el tecnológico Nasdaq perdió un notable 1,18 %, hasta 22.878 unidades.

El sector tecnológico fue el más perjudicado por las ventas el jueves, pero Salesforce despuntó con un repunte del 4% tras presentar ayer al cierre unos resultados trimestrales mejores de lo esperado.

Los inversores siguen pendientes de la batalla por la compra de Warner Bros. Discovery (WBD) entre Netflix y Paramount Skydance (PSKY), que presentó una oferta mejorada.

En cuanto a la economía estadounidense, la tasa promedio de una hipoteca a 30 años descendió del 6%, su nivel más bajo desde 2022, lo que puede mejorar la oferta y la demanda, así como impulsar las operaciones de refinanciación, que ya iban en aumento.