Se acelera la inflación en EE.UU. a pocas semanas de las elecciones La inflación en Estados Unidos se aceleró el mes pasado por el encarecimiento de las naftas, la ropa y los pasajes aéreos, una señal negativa para la Casa Blanca a pocas semanas de las elecciones de mitad de mandato.
El índice de precios al consumidor subió un 3,7% en septiembre respecto de un año atrás, informó el miércoles el Departamento de Trabajo, frente al 3,4% de agosto. En términos mensuales, los precios aumentaron un 0,6%, el mayor incremento en cinco meses, tras el 0,4% del mes anterior. Los analistas esperaban un 3,6% interanual.
Las cifras muestran el impacto persistente de la guerra con Irán sobre el precio de las naftas y la dificultad para domar la inflación, que cayó con fuerza desde el máximo del 9,1% de 2022 pero repuntó este año, desde que comenzó el conflicto a fines de febrero. Las naftas fueron el principal factor del aumento, y el índice energético en su conjunto creció un 5,2% en el mes y un 20,4% en la comparación interanual.
El alza, sin embargo, no se explica solo por los combustibles. El auge de la inversión en centros de datos y en inteligencia artificial también encareció los chips y los productos electrónicos de consumo que los utilizan. La inflación elevada complica a los republicanos en el Congreso y es un desafío para la Reserva Federal.
Sin los volátiles rubros de alimentos y energía, los precios subyacentes subieron un 2,6% interanual en septiembre, frente al 2,4% de agosto, y un 0,3% mensual. Los analistas esperaban un 2,5% interanual y un 0,2% mensual. Si ese ritmo mensual se sostuviera durante un año, quedaría muy por encima de la meta del 2% de la Fed.
El dato llega a tres semanas de las elecciones del 3 de noviembre. Además, la Fed subió las tasas contra el criterio de la Casa Blanca, que desde hace meses reclama dinero barato.
El banco central se reúne el 27 y 28 de octubre, y la mayoría de los inversores de Wall Street espera que mantenga las tasas y que eventualmente las suba en diciembre. Los funcionarios de la Fed proyectaron apenas un aumento adicional este año. Antes de la publicación del dato, los futuros implicaban una probabilidad de suba en octubre de cerca del 22%, que tras el informe se acercó al 45%.
Al encarecer el crédito, el banco central busca enfriar el gasto y el crecimiento para moderar los precios. Pero buena parte de la inflación actual proviene de la falta de oferta, como la interrupción del suministro de petróleo y gas por la guerra con Irán, y las tasas más altas no resuelven esos cuellos de botella. Warsh ha señalado que su objetivo es evitar que el salto de las naftas contagie a otras áreas de la economía.
Entre los analistas, predominó la preocupación por el carácter generalizado del repunte.
Skyler Weinand, director de inversiones de Regan Capital, dijo a Bloomberg que es cada vez más claro que la inflación es persistente y avanza en la dirección equivocada. Sonu Varghese, de Carson Group, advirtió que el repunte no se debió solo a los combustibles. Felipe Oyarzún, de XTB, sostuvo que el dato reduce el margen de la Fed para flexibilizar su política y deja abierta la posibilidad de nuevas subas antes de fin de año.
El precio de los pasajes aéreos subió alrededor de un 22% en un año. Las naftas aumentaron más del 9% entre agosto y septiembre, según el informe. El incremento es una señal muy visible de inflación y suele deteriorar el ánimo de los consumidores. En las estaciones de servicio, los precios bajaron levemente en las últimas dos semanas, hasta un promedio nacional de 4,33 dólares por galón, aunque siguen por encima de los de hace un mes. Esos costos elevan los gastos de transporte de muchas empresas, grandes y pequeñas, algunas de las cuales deben trasladarlos a los consumidores. La semana pasada, PepsiCo anunció que subirá los precios de sus snacks, para compensar el mayor costo de combustible, aluminio e ingredientes.
La expansión de la inteligencia artificial también encareció los semiconductores, los equipos informáticos y los componentes eléctricos, y eso llega a los consumidores en forma de productos más caros, como consolas, notebooks y celulares. Goldman Sachs estimó el martes que la IA sumó alrededor de medio punto porcentual a la inflación anual medida por el indicador que prefiere la Fed.