La industria de los videojuegos muchas veces va a lo seguro: repite fórmulas que ya sabe que funcionan y que, aunque se sientan repetidas, igual venden. En ese contexto, Housemarque se la juega de nuevo con ‘Saros’, una producción que toma la intensidad de ‘Returnal’ -con el que comparte varias bases- y la convierte en algo más accesible, pero sin perder lo profundo.
ECLIPSE EN CARCOSA
La historia parte de una premisa que, en apariencia, es sencilla: Arjun Devraj forma parte del escuadrón Echelon IV y es enviado al planeta Carcosa por orden de la corporación Soltari para investigar la desaparición de una colonia humana. Lo que comienza como una misión de rescate pronto toma un giro inquietante. El planeta se encuentra atrapado en un eclipse permanente que no sólo define su estética, sino que parece alterar las reglas mismas de la realidad.
Es así como, a medida que avanzamos, la narrativa se va fragmentando, algo muy característico de los juegos de este estudio. No hay una línea argumental, sino todo lo contrario: el jugador debe reconstruir los hechos a partir de fragmentos de información, registros de audio, archivos escritos y diálogos con otros sobrevivientes. ¿Qué significa esto? Que la exploración no es opcional, sino fundamental para poder jugar.
PRECISIÓN, RITMO Y EVOLUCIÓN
‘Saros’ se destaca con claridad en su jugabilidad. Su acción intensa posee un control refinado. Todo es movimiento: esquivar, posicionarse y atacar. Las armas, por su parte, poseen habilidades propias que pueden combinarse, lo que las vuelve interesantes. El escudo no es solamente defensivo, sino también ofensivo. A su vez, el DualSense es importantísimo para este juego, ya que cada arma transmite sensaciones distintas gracias a los gatillos.
UN ‘ROGUELIKE’ MÁS ACCESIBLE
La estructura ‘roguelike’ (juego donde cada partida cambia y, si se muere, se empieza de nuevo) sigue siendo una pieza central. Los escenarios están diseñados cuidadosamente, pero se reorganizan de forma que aseguran que cada partida tenga variaciones sin perder coherencia visual ni narrativa. A diferencia de otros títulos similares, cuando uno muere hay una progresión persistente que permite mejorar al personaje entre intentos, reduciendo la frustración y generando una sensación constante de avance.
OSCURIDAD ENVOLVENTE
En ‘Saros’, lo visual y lo técnico se combinan para construir una experiencia opresiva y absorbente. El planeta Carcosa se presenta como un entorno hostil, con una estética marcada por el eclipse permanente, el uso preciso de luces y sombras y criaturas inquietantes que refuerzan la sensación de peligro constante. A nivel técnico, el juego destaca por su fluidez, su nivel de detalle y efectos visuales que acompañan la acción sin entorpecerla. El apartado sonoro completa la propuesta con audio tridimensional que resulta clave en combate y una banda sonora oscura que potencia el clima de aislamiento, logrando una identidad sólida que trasciende lo meramente estético.
EVOLUCIÓN CLARA, IDENTIDAD PROPIA
En síntesis, ‘Saros’ logra algo que no es sencillo: tomar una base sólida y mejorarla sin perder su esencia. No intenta reinventar el género, sino que lo perfecciona y lo hace más accesible para nuevos jugadores sin dejar de ser exigente para quienes buscan un desafío real. Es un juego intenso, visualmente impactante y con un sistema de combate que recompensa la práctica y la paciencia. Housemarque demuestra que todavía tiene mucho por ofrecer y entrega una experiencia que se posiciona con fuerza entre los grandes exclusivos de la PS5.
Ficha técnica ‘Saros’: Plataforma: PlayStation 5 / Género: Shooter / Desarrollador: Housemarque / Distribuidor: Sony / Jugadores: 1 / Texto y Voces: español / +12. Calificación: 9