Política

Reforma laboral: los gobernadores dialoguistas avisan que no resignarán más fondos

Los gobernadores dialoguistas Gustavo Sáenz (Salta), Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Raúl Jalil (Catamarca) mantuvieron este miércoles un encuentro en la Ciudad de Buenos Aires para analizar el proyecto de reforma laboral que impulsa el Gobierno nacional y dejaron una advertencia clara: no acompañarán cambios que impliquen una nueva pérdida de recursos para las provincias.

La preocupación central pasa por la reducción del Impuesto a las Ganancias para empresas, una de las modificaciones incluidas en la iniciativa oficial. Se trata de un tributo coparticipable, por lo que cualquier recorte impacta de manera directa en las arcas provinciales. Por ese motivo, los mandatarios le transmitieron al ministro del Interior, Diego Santilli, la necesidad de establecer mecanismos de compensación ante una eventual caída en la recaudación, durante una reunión realizada en la Casa de Salta.

Tras el encuentro, Sáenz fue contundente: “Ellos tienen una agenda nacional que respetamos y acompañamos, pero nosotros tenemos una agenda provincial, con realidades que no son las mismas”. Si bien ratificó el respaldo inicial al proceso de modernización laboral, aclaró que plantearon cambios que esperan discutir en la mesa política del Gobierno.

El gobernador salteño advirtió además sobre el delicado contexto fiscal. “La recaudación viene cayendo, con el IVA y la baja del consumo. Esto nos golpearía muchísimo fiscalmente a las provincias. Solo en el caso de Salta serían unos 80 mil millones de pesos el año que viene”, señaló. Y agregó: “Buscamos alternativas y compensaciones para no seguir resignando fondos”.

Entre las opciones, Sáenz mencionó la posibilidad de revisar otros tributos, como el impuesto al cheque, que había sido coparticipable y que las provincias resignaron durante el consenso fiscal de la gestión de Mauricio Macri. “Nunca lo recuperamos”, recordó.

Pese a los reparos, el mandatario dejó abierta la puerta al acompañamiento legislativo. “Siempre garantizamos la gobernabilidad y apoyamos las medidas que creíamos necesarias, pero nunca afectando los intereses de las provincias. Si eso se entiende, vamos a acompañar”, afirmó.

Sáenz también remarcó que la reforma laboral “es una ley necesaria, pero hay que hacerla bien”, y pidió un debate profundo en el Congreso. “Los legisladores no están para votar a libro cerrado, sino para estudiar y mejorar. La verdadera virtud es buscar el equilibrio. Cuando las posturas son intransigentes y fundamentalistas de un lado y del otro, terminan afectando”, concluyó.