Por Pablo Francisco Arancedo
El riesgo país mide la prima adicional que los inversores exigen para prestar dinero a un país en comparación con los bonos del Tesoro de Estados Unidos que se considera “libre de riesgo”.
El índice riesgo país, mide cuánto más debe pagar un país para financiarse en los mercados internacionales por la percepción de riesgo de incumplimiento o inestabilidad.
Nuestros dirigentes políticos, sindicalistas, jueces y empresarios venales durante años, se ocuparon en forma sistemática y recurrente en destruir la confianza y credibilidad de las instituciones republicanas y el sistema capitalista.
El sistema capitalista tiene como columna vertebral la inviolabilidad de la propiedad privada.
Como organización jurídica nació en el año 1215 con la carta magna. En dicha ocasión el rey inglés volvió de las cruzadas con su ejercito diezmado se encontró con los caballeros ingleses quienes tenían sus propias tropas y le dijeron; tu serás mi rey en tanto y en cuanto, respetes mi propiedad privada, mi libertad de expresión, mi libertad religiosa etc. El rey Juan contó cuantos soldados tenía de su lado y contó cuantos soldados tenían los “caballeros” del otro lado y concluyó que era conveniente aprobar la Carta Magna.
La inviolabilidad de la propiedad privada es el insumo básico del sistema capitalista. Si alguien la violenta lo esperable es que los jueces la restablezcan.
Sin embargo, en la Argentina ello no ocurrió.
La salida de la convertibilidad en el año 2001 destrozó el sistema de la propiedad privada. Los bancos despojaron a los ahorristas de sus ahorros y los jueces a través de la construcción del “sacrificio compartido” convalidaron la destrucción de la propiedad y del sistema capitalista. También convalidaron la ruptura de los contratos, muchos de ellos terminaron en arbitraje internacional en el Ciadi donde la argentina tiene record de incumplimientos.
Los sucesivos gobiernos populistas siguieron haciendo desastres con la propiedad, por ejemplo con la estatización de las AFJP confiscaron el ahorro de los argentinos, también con la mayor participación estatal en la economía se estatizó YPF, Aguas Argentinas, la creación de Arsat, etc. Para financiar la expansión estatal nuestros políticos profesionales aprobaron una telaraña de impuestos que asfixian el desarrollo de la economía.
Difícilmente con el récord de violaciones a la propiedad y ruptura de contratos por nuestros dirigentes políticos con la convalidación de nuestros jueces nuestro país resulte atractivo para la radicación de inversiones. Salvo las necesarias para la extracción de minerales, producción de energía y alimentos.
Así las cosas, lo que resulta raro es que después de las reiteradas violaciones a la propiedad privada nuestro país tenga un riesgo país aproximado de 400 puntos.