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¿Qué pasa con las banderas del Operativo Cóndor?

Hace 60 años, siete banderas argentinas flamearon durante 36 horas en las Islas Malvinas. Tras regresar al continente siguieron distintos caminos hasta que, casi medio siglo después, fueron destinadas a lugares simbólicos de nuestro país. Pero seis décadas después de aquella jornada, dos de esos paños fueron retirados de los sitios donde estaban exhibidos y su restitución llegó hasta el Congreso.

La historia comenzó el 28 de septiembre de 1966. Un grupo de 18 jóvenes encabezado por Dardo Cabo y María Cristina Verrier desvió hacia Malvinas un avión de Aerolíneas Argentinas que debía llegar a Río Gallegos. El Douglas DC-4 aterrizó en las islas y sus integrantes desplegaron las siete banderas que habían llevado desde el continente.

Cinco fueron colocadas sobre alambrados, otra sobre el avión y la restante en un mástil improvisado. El grupo rebautizó Puerto Stanley como Puerto Rivero y permaneció allí hasta que terminó rodeado por fuerzas británicas. Antes de regresar al continente, los integrantes del denominado Operativo Cóndor se aseguraron de recuperar las banderas.

Los paños tuvieron después su propia historia y no todos siguieron el mismo camino. Seis de las siete banderas quedaron bajo la custodia de María Cristina Verrier, quien las conservó durante más de cuatro décadas dentro de un viejo sombrerero. La séptima siguió un recorrido diferente: años después del operativo quedó en manos de César Cao Saravia, quien había colaborado con la acción, y posteriormente permaneció en poder de su familia en Lezama.

Durante décadas, entonces, las siete banderas estuvieron separadas: seis con Verrier y una en Lezama. Recién en 2012 sus historias volvieron a encontrarse. Verrier entregó las seis que conservaba a la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner, mientras que la restante llegó desde Lezama.

A partir de allí comenzó una tercera etapa en el recorrido de los siete paños. La decisión fue distribuirlos en distintos lugares simbólicos del país para que quedaran bajo custodia pública.

 

SIETE BANDERAS, DIFERENTES DESTINOS

Una fue destinada al Salón de los Pasos Perdidos del Congreso de la Nación. Las otras quedaron en el Museo del Bicentenario, el Museo Malvinas de la ex ESMA, las basílicas de Luján e Itatí, el mausoleo de Néstor Kirchner en Río Gallegos y el Patio Malvinas Argentinas de la Casa Rosada.

El recorrido de esos paños convirtió a cada uno en una pieza histórica con custodia institucional. Incluso la bandera del Congreso atravesó una polémica en 2016, cuando diputados denunciaron que la vitrina que la protegía había sido desplazada de su lugar original. Años después volvió a estar exhibida en el Salón de los Pasos Perdidos.

Pero la que estaba en la Casa Rosada corrió otra suerte. En febrero de 2025 fue retirada del Patio Malvinas Argentinas. El Gobierno explicó entonces que su estado de conservación requería una restauración debido al deterioro provocado por las condiciones en las que se encontraba exhibida.

La explicación fue oficial. El entonces vocero presidencial Manuel Adorni informó que el Museo Casa Rosada la había retirado para su restauración y posteriormente dio detalles sobre su estado de conservación. Lo que no ocurrió fue el anunciado regreso: más de un año y medio después, la bandera no volvió a ser exhibida en el Patio Malvinas Argentinas.

El caso dejó de ser el único. Días atrás también fue retirada de exhibición la bandera que se encontraba en el Museo Malvinas, en el predio de la ex ESMA.

En este caso, la Secretaría de Cultura sostuvo que el paño permanece “en guarda preservada junto con el acervo que tiene el museo”, después de una revisión de contenidos realizada junto con Cancillería. El Cecim La Plata, sin embargo, reclamó mediante una carta documento precisiones sobre su ubicación, estado de conservación, custodia, las razones de su retiro y quién tomó la decisión.

De esa manera, cuando se cumplieron 60 años del Operativo Cóndor, dos de las siete banderas que habían sido destinadas a espacios públicos ya no estaban en los lugares que tenían asignados.

 

DOS PROYECTOS

La situación llegó al Congreso por dos caminos. El diputado Eduardo Valdés presentó primero un proyecto de resolución para reclamar al Poder Ejecutivo la restitución y exhibición en la Casa Rosada de la bandera retirada del Patio Malvinas Argentinas.

Pocos días después, el 23 de septiembre, presentó una segunda iniciativa. Esta vez el reclamo fue por la bandera del Museo Malvinas. El proyecto, identificado con el expediente 4938-D-2026, exhorta al Poder Ejecutivo a disponer su restitución al museo y fue girado a las comisiones de Cultura y Defensa Nacional.

Los dos reclamos confluyeron el pasado lunes 28, cuando se cumplieron exactamente seis décadas del operativo. Valdés y el parlamentario del Mercosur Gabriel Fuks realizaron en la Cámara de Diputados un homenaje a los 18 integrantes de aquella acción bajo el título “Operativo Cóndor: la soberanía de las Islas Malvinas y el rol del peronismo”.

Uno de los protagonistas del encuentro fue Norberto Karasiewicz, uno de los últimos sobrevivientes del Operativo Cóndor, quien participó junto con familiares de quienes viajaron a las islas.

“Fuimos a recuperar Malvinas en nombre de todo el pueblo argentino, sin distinción de ideología. Sigo sosteniendo esta causa, recuerdo a los 649 héroes nacionales que quedaron allá y creo que es una causa pendiente de resolución para nuestra soberanía”, sostuvo Karasiewicz.

También participaron los ex cancilleres Rafael Bielsa, Jorge Taiana, Santiago Cafiero y Felipe Solá; los ex secretarios de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur Daniel Filmus y Guillermo Carmona; el diputado y excombatiente Aldo Leiva y el periodista, excombatiente y ex director del Museo Malvinas Edgardo Esteban, entre otros.

Valdés aprovechó el aniversario para volver sobre la cuestión Malvinas. “Frente a tanto malvinero trucho que aparece en estos días, homenajear a estos 18 patriotas es un orgullo”, afirmó.

Fuks, por su parte, vinculó aquella acción con la militancia política de sus protagonistas: “A 60 años del Operativo Cóndor, vemos en ese grupo que hizo flamear la bandera en las islas un exponente del imaginario de los jóvenes peronistas”.

El aniversario encontró así a dos de aquellas siete banderas fuera de los lugares públicos que les habían sido asignados y con sendos proyectos parlamentarios reclamando su restitución.

 

SESENTA AÑOS DESPUÉS

El pasado lunes 28 de septiembre se cumplieron seis décadas desde que aquellos siete paños llegaron a las islas. Desde entonces atravesaron Malvinas, procesos judiciales, décadas de custodia privada y finalmente distintos espacios públicos elegidos para preservarlos.

De las dos que ahora están fuera de exhibición existen explicaciones oficiales, aunque distintas. La de la Casa Rosada fue retirada en febrero de 2025 para ser restaurada, pero todavía no regresó al Patio Malvinas Argentinas. La del Museo Malvinas permanece, según Cultura, preservada dentro de su acervo, pero tampoco volvió al lugar en el que era exhibida.

Hay incluso una curiosidad: la propia página institucional de la Casa Rosada continúa señalando que el Patio Malvinas Argentinas “alberga” una de las siete banderas del Operativo Cóndor.

La historia que comenzó con una pregunta sobre el destino de una de aquellas insignias sumó así un nuevo capítulo. Sesenta años después del Operativo Cóndor, ya son dos los paños fuera de los lugares elegidos para exhibirlos y dos los proyectos que reclaman en el Congreso que vuelvan a ellos.