Economía
EL PULSO DE LOS MERCADOS

Que fluya el dólar, pero contenido

El mayorista se consolida por encima de los 1.500 pesos. El Merval encadenó su tercera suba seguida y afuera, en Nueva York, los inversores se muerden las uñas esperando el balance de Nvidia.

Que se mueva, pero poco. Esa parece ser la consigna que bajó el equipo económico. En el segmento mayorista, la divisa se consolidó por encima del techo -bastante absurdo- que venía sosteniendo desde hace sesenta días. Cerró el martes en $1.511, tras sumar otros $1,50. Con ese valor, quedó a 23,92% del límite superior de la banda cambiaria, que hoy se ubica en $1.873,08. En lo que va de agosto, la cotización de referencia para el comercio exterior y el mercado financiero acumula una suba del 1,80%, apenas empatándole al plazo fijo. Nada del otro mundo.

El minorista, por su parte, no se movió un centavo en el homebanking del Banco Nación: $1.530 para la venta. En las cuevas de la City pedían $1.565 por el blue, la misma cifra que el lunes. El único que aflojó fue el contado con liquidación, que cedió a $1.598 (-0,15%).

En paralelo, el Banco Central se limitó a comprar apenas 9 millones de dólares. Las reservas netas del Banco Central quedaron en u$s 50.912 millones.

LA LICITACIÓN

Este miércoles, la Secretaría de Finanzas afronta la última licitación de agosto con un menú que combina tasa fija, dólar linked y CER. No es un trámite cualquiera: tras haber canjeado la semana pasada un billón de pesos de la Lecap S31G6 por el Boncap T30J7, los vencimientos bajaron de $13,9 billones a $12,6 billones.

Los instrumentos que salen a subasta son:

ACCIONES

Tercera suba al hilo para el Merval, que se subió al viento de cola que soplaba desde afuera (el índice de emergentes EEM ganó 1,72%). El principal termómetro de la Bolsa porteña avanzó 0,46% en pesos y, medido en dólares, volvió a los 1.880 puntos -el piso de ese rango de lateralización en el que viene moviéndose desde el rally postelectoral de noviembre pasado-. El volumen operado en renta variable rondó los $343.000 millones, pero en un 80% fueron para los Cedear.

En el podio de las subas se destacaron Transener (+5,8%), Transportadora de Gas del Norte (+3,3%) y Grupo Supervielle (+2,9%). Del otro lado del mostrador, las mayores caídas fueron para YPF (-2,1%), Pampa Energía (-1,2%) y Comercial del Plata (-0,3%), golpeadas por el derrumbe del petróleo.

"El crudo se desplomó más de 3% operando por debajo de los 81 dólares por barril ante las señales de distensión en el Golfo -Pakistán medió en Teherán, Qatar sostiene sus esfuerzos diplomáticos y las medidas de Scott Bessent contra Irán resultaron menos severas de lo anticipado-", señalaron los analistas de Proficio Investment.

WALL STREET

En la previa del crucial balance trimestral de Nvidia, la Bolsa neoyorquina rebotó gracias a un combo de tres factores: la baja del petróleo, el repunte de los papeles tecnológicos y el retroceso en los rendimientos de los bonos del Tesoro.

Al cierre, el Dow Jones subió 0,3% hasta los 53.577 puntos; el S&P 500 sumó 0,32% y terminó en 7.677; y el Nasdaq, de sesgo más tecnológico, avanzó 0,66% hasta 26.151.

El rendimiento del bono a 30 años -que viene en el centro de la escena desde que tocó la semana pasada su máximo en casi dos décadas y obligó a la administración Trump a salir a jugar- cedió al 5,162%, mientras que la tasa a 10 años bajaba hasta 4,625% al momento de escribir esta nota.

Los inversores le pusieron fichas a Nvidia (+2,19%) horas antes de que el gigante de los semiconductores presente sus resultados trimestrales este miércoles. También treparon otras dos protagonistas del ecosistema de la inteligencia artificial: AMD (+4,9%) y Micron (+2,5%).

Prácticamente todo el rally tecnológico de los últimos dos años se sostiene sobre una misma apuesta: que el gasto en infraestructura de IA no da señales de agotarse. Y Nvidia es la que mejor toma el pulso de esa historia, porque fabrica los chips que todo el resto del ecosistema necesita para funcionar. De ahí la ansiedad que se respira entre los analistas.

El consenso de mercado (FactSet) proyecta ingresos por u$s 92.000 millones y una ganancia neta ajustada de u$s 50.900 millones, una cifra que casi duplicaría los u$s 46.743 millones declarados un año atrás.

El problema es que, a esta altura, superar esas cifras ya no alcanza: lo que realmente va a mover la aguja es la guía que la compañía dé para el próximo trimestre, y cómo viene despegando Vera Rubin, su nueva plataforma de supercomputación.

Para cerrar, el oro tocó su precio más alto en unos tres meses (US$4.723 la onza), empujado por la debilidad del dólar, que se cambiaba a 0,86 euros al cierre de la rueda neoyorquina.