La Academia Nacional de Educación emitió un documento clave titulado "Declaración de la Academia Nacional de Educación ante los resultados de PISA 2025: Un llamado a la concertación educativa". Este pronunciamiento surge de manera inmediata tras la publicación de los alarmantes resultados de las pruebas PISA 2025 organizadas por la OCDE, los cuales evidenciaron el peor desempeño histórico de Argentina en áreas fundamentales del conocimiento.
"Ante los resultados de las pruebas PISA 2025, recientemente dados a conocer, la Academia Nacional de Educación manifiesta su profunda preocupación por el desempeño de los alumnos argentinos en Matemática, Lengua y Ciencias, que vuelve a poner de manifiesto la magnitud de los desafíos que enfrenta nuestro sistema educativo. Asumiendo la responsabilidad que a cada uno corresponde, estos resultados deben ser atendidos con extrema urgencia. La educación de las presentes y futuras generaciones es una tarea de hoy que nos compromete a todos. En 2023, ante la crisis educativa que atravesaba el país, la Academia Nacional de Educación hizo pública la declaración “La educación es una prioridad”, en la que exhortaba a los distintos sectores políticos y sociales a asumir compromisos concretos y sostenidos para recuperar la educación de los niños y jóvenes de nuestra país. Remitimos a aquellos once puntos que aún tienen vigencia pues se vinculan con el fortalecimiento de los primeros años de escolaridad, la extensión de la jornada escolar, la vinculación del nivel secundario con el mundo del trabajo particularmente el sistema dual, la supresión del ingreso irrestricto a la universidad (artículo 7 de la ley 24521), el reconocimiento de modalidades innovadoras de educación asistida por las tecnologías digitales, la actualización de los estatutos docentes , el carácter esencial de la educación, el fortalecimiento de la formación docente, la derogación del artículo 97 de la ley 26.206 para permitir la publicación de los resultados de las evaluaciones (operativos Aprender, Pisa,...) por escuela, la administración eficiente de los recursos, la diversidad de ofertas formativas como expresión de la libertad de enseñanza y el respeto a la dignidad de las personas. Los resultados que hoy conocemos muestran que aquella preocupación mantiene actualidad. Por eso no debemos quedarnos en la queja ni utilizar esos resultados para profundizar enfrentamientos. Por el contrario, convocamos a la ineludible tarea de avanzar hacia una Concertación Educativa Federal y ofrecemos como base de la concertación aquellos once puntos que formulamos en 2023 con el propósito de realizar un trabajo sostenido en el tiempo y fundado en políticas de Estado lo que exige diálogo, generosidad y capacidad de acordar. Transcurridos tres años de aquella declaración consideramos necesario ampliar esa agenda e incorporar otros temas que requieren ser debatidos y acordados: otorgar mayor autonomía a las escuelas estatales y privadas de manera que puedan definir su proyecto pedagógico, designar a su personal y organizar su presupuesto, con la correspondiente rendición de cuentas; desarrollar una cultura de la exigencia, el esfuerzo y la responsabilidad; establecer un examen integrador al finalizar la educación secundaria; evaluar a los aspirantes a las carreras docentes, y periódicamente, a los docentes y a las instituciones de formación docente; definir nuevos modos de financiamiento que aseguren, entre otros objetivos, una mejora de los haberes de los directivos y de los docentes que están al frente de alumnos. Todos los actores involucrados —autoridades provinciales y nacionales, legisladores, partidos políticos, asociaciones y representantes sectoriales, sindicatos, docentes, estudiantes, instituciones educativas, familias, universidades, organizaciones sociales y sectores productivos— debemos estar dispuestos a priorizar el objetivo superior del bien común frente a los intereses particulares. Entre todos podemos garantizar una educación de calidad para los niños y jóvenes de nuestro país. El diagnóstico es conocido. Es hora de demostrar la voluntad de construir juntos una educación a la altura de las exigencias del momento. La Argentina posee una extraordinaria diversidad de recursos propios, naturales y humanos, lo que supone enormes posibilidades de desarrollo. Pero esos recursos no alcanzarán para construir una Nación próspera si no contamos con personas adecuadamente formadas para aprovecharlos, transformarlos y ponerlos al servicio del bien común. La verdadera riqueza de un país reside, en última instancia, en la formación de sus habitantes. Por ello, la Academia Nacional de Educación exhorta a todos los sectores de la sociedad a asumir un compromiso común y sostenido con la educación, dejando de lado intereses individuales y construyendo los acuerdos necesarios para recuperar los aprendizajes, fortalecer la enseñanza y ofrecer a las nuevas generaciones las oportunidades que necesitan. Nuestros niños y jóvenes no pueden esperar. Su futuro es el futuro de la Argentina y ese futuro se construye hoy.
POR EL PLENO,
José María La Greca Académico Presidente