El ministro de Defensa, Carlos Presti, se reunió en Estados Unidos con el subsecretario de Guerra, Joseph Humire, para así avanzar en las negociaciones para la compra de helicópteros militares Black Hawk, más allá de las conversaciones por la situación de la guerra con Irán.
En el encuentro se analizó la posibilidad de adquirir -o incluso recibir en donación- helicópteros Black Hawk que Estados Unidos ya no utilice.
La eventual operación se realizaría a través del programa Foreign Military Sales (FMS), que permite a Washington vender equipamiento, servicios y entrenamiento a países aliados, garantizando estándares comunes y capacidad de interoperabilidad.
Desde el Ministerio de Defensa destacan que el objetivo es mejorar la protección de infraestructura crítica en el país, como Vaca Muerta, centrales nucleares, puertos y yacimientos de minerales estratégicos. En ese sentido, los helicópteros Black Hawk permitirían una mayor capacidad de despliegue ante eventuales emergencias.
El encuentro se dio en paralelo a la escalada de tensión en Medio Oriente por la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán, aunque fuentes oficiales aclararon que Washington no solicitó asistencia militar a la Argentina. Incluso señalaron que el país no cuenta actualmente con el equipamiento necesario -como sistemas antidrones en buques- para intervenir en ese tipo de escenarios.
Antes del encuentro, Presti también se reunió con el embajador argentino ante la OEA, Carlos Cherniak, y con Alberto Fohrig, ex funcionario del Ministerio de Seguridad argentino, que tiempo atrás fue nombrado como enlace para Haití por el secretario general del organismo, Albert Ramdin.
En la reunión se habló de la crisis institucional en Haití, donde el gobierno de Donald Trump tiene un interés especial porque allí proliferan sociedades criminales transnacionales que usan a la isla para el tráfico de drogas, de trata y otros delitos.