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Por la reducción en el número de nacimientos, el emblemático Sanatorio Finochietto cerró las puertas de su maternidad


El Sanatorio Finochietto, un emblemático centro de salud privado ubicado en el barrio porteño de Palermo, resolvió discontinuar de manera definitiva sus servicios de maternidad. La medida, que implica el cierre de las áreas de Obstetricia y Neonatología, responde de forma directa a la marcada y sostenida reducción en el número de nacimientos que se registra tanto a nivel local como global.

Las autoridades del establecimiento informaron que las pacientes que se encontraban bajo seguimiento en dichos sectores ya fueron notificadas y reubicadas mediante un protocolo de derivación hacia otras instituciones médicas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Desde la dirección del sanatorio explicaron que la drástica decisión se enmarca dentro de un proceso de "readecuación de su modelo asistencial, orientada a fortalecer las prestaciones de mayor demanda".

De este modo, la infraestructura física que hasta el momento ocupaba el sector de maternidad -un servicio operativo desde la inauguración del edificio en el año 2013- será intervenida ediliciamente.

La institución reconvertirá dichos espacios para la instalación de nuevos quirófanos y Unidades de Cuidados Ambulatorios (UCAs), buscando potenciar su capacidad quirúrgica general y la atención en áreas ambulatorias de alta complejidad. El escenario que obligó a reestructurar los servicios del Finochietto no es un hecho aislado, sino el reflejo de un quiebre demográfico profundo en la sociedad argentina.

CUNAS VACIAS

Desde el año 2014, el índice de nacimientos en el país viene experimentando un desplome constante. De acuerdo con parámetros demográficos internacionales, la tasa de fecundidad mínima indispensable para garantizar el reemplazo poblacional de forma estable se sitúa en 2,1 hijos por mujer; sin embargo, las estadísticas actuales en Argentina reflejan que el promedio oscila en torno al 1,2. La tendencia a la baja se agudizó de manera drástica tras el período de la pandemia de Covid-19.

Los registros oficiales evidencian el impacto geográfico de este fenómeno: tan solo en el territorio de la provincia de Buenos Aires, el volumen de nacimientos contabilizados durante el año pasado reflejó una caída del 55% en comparación con los niveles documentados en 2020. A nivel internacional, el panorama de las "cunas vacías" se perfila con la misma gravedad.

Especialistas atribuyen la caída en el número de nacimientos a múltiples variables, entre ellas, la mayor autonomía de las mujeres y la modificación de las expectativas reproductivas. El último informe de estadísticas vitales del Ministerio de Salud de la Nación destaca además una baja del 65% en la fecundidad adolescente durante los últimos diez años. La edad promedio de las madres también subió. El grupo de mujeres entre 25 y 29 años concentró el 25% de los partos de 2024. El segmento de 30 a 34 años representó el 23% y el de 20 a 24 años el 22%.

Las diferencias entre provincias también son significativas. Misiones lideró la lista con 12,3 nacidos vivos por cada mil habitantes. Chaco registró 11,9 y Santiago del Estero marcó 10,8. Formosa alcanzó un 10,7. En el extremo opuesto, la ciudad de Buenos Aires y Tierra del Fuego registraron los valores mínimos, con 6,9. Jujuy marcó ocho puntos. La Pampa y Río Negro tuvieron 8,1 cada una. La provincia de Buenos Aires computó 8,4.

El fenómeno de la baja natalidad no afecta solo al territorio nacional. Europa, Asia oriental y parte de América Latina también registran tasas de fecundidad muy por debajo de los 2,1 hijos por mujer que se consideran “necesarios” para garantizar el reemplazo generacional.

Proyecciones globales publicadas por la prestigiosa revista científica The Lancet advierten que, de mantenerse las conductas reproductivas actuales, para el año 2100 el 97% de los países del planeta experimentará una disminución drástica y sostenida en sus niveles de fertilidad, lo que obligará a reconfigurar los sistemas sanitarios, laborales y previsionales del futuro.

La Argentina presenta estadísticas similares a las de Chile y Uruguay. Los valores locales también guardan semejanza con Italia, que registra 1,21, y Polonia, con 1,2. La tasa de fecundidad nacional se ubicó entre las más bajas de América Latina, junto con la de Chile, que marcó 1,03. En los países nórdicos, el número ya estabilizado ronda los 1,7 hijos por mujer.