La inflación mayorista se aceleró en agosto hasta el 2,1% mensual y arrojó una variación interanual del 29,8%, informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). El dato interrumpe la desaceleración que venía mostrando el índice desde abril y marca el registro más alto desde mayo de este año, cuando había trepado 2,5%.
El Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) subió por el efecto combinado de un alza de 2,1% en los Productos nacionales y de 2,9% en los Productos importados. Dentro de la producción local, las divisiones con mayor incidencia positiva fueron Petróleo crudo y gas, con 0,71 puntos porcentuales (p.p.); Productos agropecuarios (0,25 p.p.); Alimentos y bebidas (0,17 p.p.); Productos refinados del petróleo (0,14 p.p.) y Vehículos automotores, carrocerías y repuestos (0,10 p.p.).
En el acumulado del año, entre enero y agosto, el IPIM registró un alza de 19,1% respecto del mismo período de 2025. La trayectoria mensual muestra un sendero que había sido claramente descendente: 5,2% en abril, 2,5% en mayo, 1,1% en junio y 0,8% en julio, este último celebrado por el Gobierno por haber "arrancado con cero".
El salto de agosto, que más que duplicó el ritmo del mes anterior, quebró esa tendencia.
La comparación con la inflación minorista también resulta desfavorable: el IPIM quedó 0,4 puntos por encima del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de agosto, que fue de 1,7%.
Los indicadores complementarios acompañaron la aceleración: el Índice de Precios Internos Básicos al por Mayor (IPIB) subió 2,3% -con un incremento de 2,2% en productos nacionales y 3% en importados-, mientras que el Índice de Precios Básicos del Productor (IPP) avanzó también 2,3%, impulsado por una suba de 4,6% en Productos primarios y de 1,3% en Productos manufacturados y energía eléctrica.
Como es habitual tras la difusión del dato, el ministro de Economía, Luis Caputo, publicó en sus redes sociales un detalle de los factores que impulsaron la aceleración del IPIM en agosto.
Caputo puntualizó que los productos primarios registraron un incremento de 4,6%, explicado fundamentalmente por el salto de 8% en petróleo crudo y gas.
El ministro remarcó, además, que los productos manufacturados subieron 1,3%, la variación más baja para un mes de agosto desde 2016, en un intento por matizar el impacto del dato general destacando el comportamiento más moderado de ese segmento.
“La lectura del propio equipo económico coincide, en definitiva, con lo que reflejan los números: el shock viene por el lado de la energía y las materias primas -en particular el petróleo crudo y gas, que también había sido protagonista de las aceleraciones registradas en abril de este año-, mientras que el resto de la economía muestra una dinámica de precios más contenida”, opinó una fuente consultada.