Libros

Poesía que se hace plegaria

Cuando dos o tres

Por Marcelo Di Marco

Quaderna via. 61 páginas

Marcelo Di Marco, reconocido maestro de escritores, festejado por su narrativa fantástica y de horror, y también por la falta de complejos con la que se burla de la corrección política y de la mentalidad moderna, publica después de casi cuarenta años una obra que, en muchos sentidos, es el reverso de sus creaciones más recientes: un libro de poesía religiosa de honda piedad y devoción cristiana, cuya genuina sencillez llega a tocar el corazón. No es solo distinto el estilo, sino también el fondo de lo que aquí escribe. Y, sin embargo, este poemario viene a explicar el sentido de toda su escritura.

Di Marco definió a estos versos como "orgullosamente anacrónicos". No porque formen parte de sus primeras composiciones, aunque nunca vieron la luz. Sino porque tocan un tema eterno, que el ambiente cultural dominante rechaza.

Cuando dos o tres tiene una ambición religiosa manifiesta, que está presente ya en el mismo título del libro. La ambición de que estos "poemas orantes" propicien un diálogo con el lector que haga presente a Nuestro Señor Jesucristo, tal como Él mismo prometió ("porque donde hay dos o tres reunidos en mi nombre, ahí estoy yo, en medio de ellos").

Escrito en 1989, el libro refleja un momento muy especial en la vida de Di Marco (Buenos Aires, 1957) que fue su conversión al catolicismo después de una insistente búsqueda espiritual. Se diría que los versos testimonian aquella felicidad, propia de quien encuentra un tesoro, y conservan su capacidad de conmover por la hondura de la mirada del autor y la conciencia religiosa que ponen de manifiesto.

Prueba de ello es, por ejemplo, la impresionante apertura de "Invocación del que escribe", poema inspirado en el "Veni Creator Spiritus", uno de los himnos más solemnes y antiguos de la Iglesia católica. El poema expresa el tipo de anonadamiento que es propio de todo cristiano que se pone en presencia de Dios y también su confianza en el divino auxilio. Es una muestra de la adoración ardorosa que se sostiene con el paso de las páginas.

El Di Marco de estos poemas asume la voz del peregrino que clama ser guiado en medio de la noche y de las sombras del camino. Es el atribulado navegante que busca ser librado de la tormenta, el desalentado que ruega un destello de amor, el abatido que no encuentra el rumbo ni el destino, el solitario, el insomne, el sediento de fe.

Componen el volumen 21 poemas divididos en tres secciones -”cuaderno de plegarias”, “contemplatio” y “el tallado del madero”- que son un canto de alabanza a Dios y a su Santísima Madre, pero también son una admonición sobre la proximidad del “tiempo de la cosecha” y la “ceguera del mundo”.

Fueron escritos con pluma sensible y expresiva por un hombre que tiene que haber conocido de adoraciones y silencios como para percibir que, “aun extinta, persiste en la tiniebla la luz del cirio”.

El libro, que incluye un comentario del doctor Mario Caponnetto, es un recuerdo feliz para Di Marco, que ha escrito una veintena de obras de poesía, narrativa y ensayo, y un feliz descubrimiento para el lector.