Opinión
Actualidad religiosa

¡Pobres los pobres!... o el grito como una amenaza

El título de esta nota no contiene una tautología, sino que expresa el grito que es la voz de orden, como una amenaza de cumplimiento, del neoliberalismo libertario, hecho gobierno en la República Argentina, después de décadas de peronismo. Javier Milei, el Presidente, ha esgrimido el instrumento de la motosierra, como símbolo para la destrucción del Estado.

En una sociedad desnaturalizada, en la que familias, empresas y demás instituciones han perdido su papel y su relevancia, se extiende la pobreza. En este punto hay que notar el contraste de las estadísticas oficiales, con las de las diversas ramas de la oposición. La pobreza, que el gobierno se jacta de haber desterrado en un alto porcentaje, crece innegablemente en la sociedad. La pregunta generalizada es: "¿Llegas a fin de mes?". Se refiere al combate de los salarios con los precios. Aquí no valen los debates ideológicos, sino la percepción generalizada de la gente.

El desempleo causa terror: varones cabezas de familias que se quedan sin trabajo. Las empresas cierran al ritmo de la importación, y dejan sin empleo a su personal; éste espera temblando el famoso telegrama de despido. Se ven mujeres solas con niños en la calle, víctimas del desalojo de la casa o terreno que ocupaban. Yo no recuerdo haber visto algo así, ni en mi infancia ni durante el ejercicio del episcopado; es un fenómeno nuevo, producto de la aplicación de la motosierra al Estado, que arrastra a la nada a las instituciones, que constituyen la trama compleja de la sociedad.

 

ENRIQUECIMIENTO ILICITO

La historia muestra muchos casos de gobiernos corruptos, en los que los políticos, llegados al gobierno, sobre todo al Poder Ejecutivo, se dedican a "hacer plata", como si se dijeran: "¿para qué hemos llegado hasta acá?". También, la misma historia recoge el recuerdo de gobiernos sanos, en los que los políticos se empobrecen, y acabada la función para la que fueron elegidos, se resisten a continuar viviendo del presupuesto estatal. En los días en que esto escribo, escandaliza el caso de una ex presidente, que después de haberse enriquecido esquilmando las arcas públicas, condenada judicialmente y sometida a prisión domiciliaria, con tobillera electrónica, pretende cobrar robustas jubilaciones.

Del actual gobierno libertario, hasta el momento, no se conocen casos de enriquecimiento ilícito, aun cuando a la especie de pareja del presidente -hecha Secretaria General de la Presidencia-, su hermana, Karina, se la suele llamar "la cajera". Tiempo al tiempo; todo llega, hasta que se cumpla la amenaza: ¡pobres los pobres!

El colmo de la pobreza: varones desempleados que, desesperados porque no encuentran trabajo, se pegan un tiro.