Política
VISTO Y OÍDO

Peronismo ausente

 

La semana pasada el peronismo presentó en el Congreso una imagen acabada de su falta de protagonismo. En el Senado el oficialismo discutió el texto de la reforma laboral que aprobará con el apoyo de los radicales y de miembros de partidos provinciales que tienen bloques de uno o dos legisladores como los representantes del Frente Renovador de la Concordia o de los legisladores por Santa Cruz enfrentados con el kirchnerismo. Mientras esto ocurría el peronismo brillaba por su ausencia. Excluidos de cualquier negociación, los integrantes del bloque Justicialista continuaron sus vacaciones.

Peronismo presente

Los que, en cambio, sí concurrieron al Congreso fueron los diputados de Unión por la Patria convocados para analizar temas de próximo tratamiento legislativo. Pero su presencia no sirvió de mucho. Dejaron fuera de la agenda el debate para fijar una posición común sobre el régimen penal juvenil y tampoco se expidieron sobre la reforma laboral. Resolvieron, avanzar con el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur, pero tampoco en esta cuestión hubo definiciones. En suma, un fracaso en el intento de avanzar con señales políticas claras y una conducción a la que ya pocos siguen.

Interna bonaerense

El mejor termómetro de la situación del peronismo es lo que ocurre en Buenos Aires. Hacia el fin de semana circularon versiones de que Máximo Kirchner (léase, CFK) había decidido ceder la presidencia del distrito a Axel Kicillof. Los kicillofistas desmintieron la existencia de esa oferta y admitieron que en todo caso el cargo podría ser ocupado no por el gobernador sino por alguien del espacio. Más allá del interés en evitar una interna de resultado incierto, la impresión general fue que CFK no descarta otra derrota en 2027 y prefiere que sea con Kicillof en la conducción del peronismo.

Interna nuclear

Durante los dos últimos domingos en este espacio se informó sobre la interna del gobierno por el manejo de la política nuclear. Ese enfrentamiento entre el asesor presidencial Santiago Caputo y el titular del Nucleoeléctrica, Demian Reidel, acaba de terminar. De terminar mal para Reidel que, en un tiempo prudencial, abandonará su cargo. Irá de asesor en área todavía a especificar. La pulseada se resolvió por peso político y aunque Reidel había buscado apoyo en la secretaria presidencial, Karina Milei, finalmente quedó aislado. El ruido mediático había crecido más de lo prudente.