"Bueno, gracias chicos, parece que estuviéramos firmando la paz en Siria", dijo la presidenta Cristina Fernández a los periodistas de la Casa de Gobierno que por primera vez en toda su gestión fueron invitados al despacho oficial para asistir a la audiencia con el gobernador Daniel Scioli.
El encuentro, que se produjo luego del anuncio por el cual la Nación aceptó otorgar ayuda financiera a la provincia, se manejó con extremo secreto por parte de la Rosada.
En forma sorpresiva, la Presidencia comenzó temprano por la tarde a convocar a fotógrafos y camarógrafos de todos los medios para "una importante audiencia que tendrá Cristina antes del acto en el Salón Mujeres".
Ese solo dato generó gran expectativa ya que el gobierno nacional no es proclive a aceptar que otras cámaras que no sean las oficiales asistan a este tipo de reuniones.
Finalmente, también para sorpresa de todos, la secretaría de Comunicación Pública permitió el ingreso de la prensa acreditada al despacho presidencial.
Sin embargo, la presencia de los cronistas fue muy corta: apenas 30 segundos para ver sentados en la mesa a Cristina Fernández con Scioli a su derecha junto a su ministro de Economía, Silvina Batakis, mientras el ministro de Economía, Hernán Lorenzino, y el titular de la ANSES, Diego Bossio, se ubicaron enfrente.
Fue la propia jefa del Estado, la que despidió a la prensa: "Bueno chicos, gracias, parece que estuviéramos firmando la paz en Siria".
Eso fue todo. Quedó claro que la Casa Rosada buscó la mayor difusión posible a la reunión entre la Presidenta y el gobernador de Buenos Aires.