Espectáculos
"OBERSZTERN. PUPPO. GUZMAN. MU„OZ", UN CICLO DE PERFORMANCES EN EL ROJAS

Nosotros y el Bicentenario

Ficha técnica:
"Obersztern. Puppo. Guzmán. Muñoz. 4 Performances. 4 Artistas. 4 Salas". Curador: Matías Umpierrez. Incluye: "Registro, un censo bicentenario", por Oria Puppo y Ernesto Donegana. "Espina no peito", de Mariana Obersztern. "Puré de tomate", de Mauro Guzmán, y "Toda esta gente: Una conferencia", por Agustina Muñoz. Centro Cultural Rojas (Corrientes 2038).

El coordinador del área teatro del centro Rojas, Matías Umpierrez, explica en el programa de mano del ciclo, que "en el año del Bicentenario sentí que había que hablar de la revolución y la mejor manera fue hacerlo por medio de un espacio que plantee la performance como zona de reflexión...".

De este modo se invitó a cuatro artistas provenientes de distintas áreas de expresión. Las dos primeras "Registro..." de Oria Puppo y Ernesto Donegana y "Espina no peito" de Mariana Obersztern abren una inquietante punta de reflexión sobre el Bicentenario. La primera permite un interesante frizo histórico a través de fotografías (de Ernesto Donegana), que incluye desde próceres, hasta personajes de hoy, incluidos los mismos visitantes que se dejen fotografiar, para que luego esas instantáneas también formen parte de nuestra historia presente, unida al pasado.

A un pasado en el que la patria, el país, se forjó a través de una sucesión de gente, de la que tal vez ya no se recuerda nada y para testigo de esa contienda, se muestra la gigantesca biblioteca del Rojas, vacía de libros, de contenido.

BRASIL-ARGENTINA

La directora Mariana Obersztern, con una original propuesta, se inclinó por el corredor que une la Argentina y Brasil y lo hizo mediante un interesante entramado de secuencias, en las que predominan desde la telenovela importada y hablada en portugués, hasta las postales turísticas. Intrigas amorosas, celos, humor y un ritmo vibrante hacen pensar sobre la unión y desunión de los pueblos, a la vez que le imprime un sello especial a su obra, para repensar la diversidad de culturas predominantes que nos unen o separan de los "vecinos" de la región.

Mauro Guzmán que viene de la plástica y el teatro, se inclinó por un contenido ligado al artificio. Así mediante "puré de tomate" enlatado se jugó a dejar las huellas sangrientas de una historia de amor tan divergente, como insólita, que causó extrañeza y desazón, pero también invitó a la risa.

Por último la teatrista Agustina Muñoz inclinó su creatividad hacia el costado de los vínculos, apelando a ese aún cada vez más vigente "crisol" de razas que conforman la Argentina y de la que los jóvenes actuales tampoco están ausentes. Lo hizo mediante una serie de interesantes minihistorias, contadas en flashes de secuencias fotográficas.

Juan Carlos Fontana