Economía
Los que nos critican nos toman por descerebrados o idiotas, resaltó el secretario de Finanzas

Nielsen justificó la política de desendeudamiento con el FMI

El número dos del Palacio de Hacienda explicó en la Universidad Di Tella por qué no es conveniente que la Argentina siga siendo un deudor in eternum de los organismos internacionales.

El secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, defendió la política de desendeudamiento llevada adelante por el Gobierno con los organismos internacionales y rechazó las críticas de algunos sectores sobre el reemplazo de deuda supuestamente barata por otra cara. En los últimos años, la Argentina vivió un “exceso de endeudamiento” durante el cual “se perdió la noción de apalancamiento, es decir, la conveniencia de endeudarse cuando la rentabilidad es mayor que el costo de endeudamiento”, afirmó Nielsen durante una conferencia en la Universidad Torcuato Di Tella. Asimismo, aseguró que quienes consideran al equipo económico como “descerebrados o idiotas” por tomar deuda cara al desendeudarse con el Fondo Monetario Internacional hacen un “análisis ingenuo” sobre la actual situación del mundo. “El Fondo dejó de ser un mero prestamista y está volviendo a ser el bombero de posibles crisis internacionales”, afirmó Nielsen, para quien la Argentina no puede seguir siendo un deudor in eternum del organismo. ¿BARATO? Además, consideró un error técnico considerar barato al endeudamiento con el FMI, ya que sus tasas no son tan bajas, y señaló que esas críticas no tienen en cuenta la devaluación del dólar con respecto a la canasta de monedas con que se mide la deuda, que desde 2002 alcanza el 21%. Para Nielsen, la Argentina afronta un nuevo paradigma, que se basa en la “necesidad de pagar la deuda con una tasa de crecimiento lo suficientemente importante como para evitar las vulnerabilidades del modelo”. Tras plantear la necesidad de una gran disciplina para revertir la historia de los noventa, señaló que la política a seguir debe apoyarse en el criterio de liquidez, basado en un descenso del endeudamiento neto, y en el criterio de solvencia, que implica “reducir la relación entre la deuda y el producto bruto interno”. “En la Argentina, en los últimos tiempos, no hubo consenso sobre la responsabilidad fiscal, se vivieron décadas de déficits; ahora, salimos de la crisis por la disciplina fiscal”, enfatizó Nielsen ante los alumnos de la casa de altos estudios. Lecciones Tras destacar las lecciones que dejó la reestructuración de la deuda llevada a cabo por la Argentina, como la importante quita de capital, la conversión a pesos de gran parte de la misma y el cambio de legislación, que permitieron a la Argentina mejorar sensiblemente su posición entre los países endeudados en la relación deuda-PBI, ironizó sobre el trato de los organismos internacionales a Brasil y Turquía. Por otra parte, destacó la homogeneidad de pensamiento y el trabajo en equipo que permitió el éxito de la reestructuración, al tiempo que planteó la necesidad de una coordinación entre las distintas áreas del Gobierno encargadas de gestionar la economía, en referencia a la política monetaria. En ese sentido, apoyó la utilización de mecanismos de esterilización del mercado monentario llevada adelante por el Banco Central y ratificó la política de sostener un tipo de cambio alto, además de recordar la pésima experiencia de tipos de cambio atrasados no sólo en los noventa sino también durante la gestión de Alfredo Martínez de Hoz al frente del Ministerio de Economía en los setenta.