Ciencia y Salud

Neurotecnología adaptativa, una nueva era en terapias para el dolor y enfermedades complejas

En el marco de un reciente congreso de la Sociedad Mundial de Neurocirugía Estereotáctica y Funcional, destacados especialistas argentinos destacaron una nueva era de tratamientos para pacientes que sufren de dolor crónico neuropático y enfermedades complejas como el Parkinson. Las innovaciones en neurotecnología, como la estimulación medular y cerebral profunda, no solo están logrando resultados clínicos sin precedentes, sino que están devolviendo a los pacientes la posibilidad de realizar actividades tan simples y valiosas como trabajar, caminar o reír.
Para miles de personas cuyas vidas están limitadas por el dolor crónico neuropático, los avances en neuromodulación ofrecen una nueva oportunidad. Terapias como la estimulación medular, que utilizan impulsos eléctricos para interferir en las señales de dolor que llegan al cerebro, están demostrando ser una alternativa eficaz cuando otros tratamientos han fallado.
El Dr. Fabián Cremaschi, médico neurocirujano del CENAC, destaca que el impacto va más allá de los datos clínicos: “Fundamentalmente se logra mejorar la calidad de vida, que es lo más importante. Cuando el paciente, y sobre todo la familia, te dice que ha vuelto a trabajar, cuando el paciente te dice: ‘puedo levantar a mi nieto’, son cosas que a veces son mucho más importantes que el dato duro que presentamos en los congresos”.
Paralelamente, la enfermedad de Parkinson también está viendo una transformación en su abordaje terapéutico. La estimulación cerebral profunda (DBS, por sus siglas en inglés), que funciona como una especie de “marcapasos cerebral”, ha evolucionado para ser una terapia reversible y ajustable.
Uno de sus beneficios más relevantes es la notoria disminución de la dependencia a la medicación. Según explica el Dr. Juan Pablo Casasco, jefe de servicio de neurocirugía del Hospital Prof. Ramón Carrillo: “Los avances clínicos principalmente radican en la suspensión o disminución sustancial de los fármacos que muchos de estos pacientes deben tomar. En algunos casos se logran reducciones muy significativas y en tantos otros, una reducción que es lo suficientemente importante como para mejorar la calidad de vida del paciente y no tenerlo atado a una toma continua de múltiples fármacos”.
HACIA UNA TERAPIA INTELIGENTE
La innovación más disruptiva en este campo es la capacidad de los nuevos dispositivos de sensar o “escuchar” la actividad cerebral en tiempo real. Esta tecnología de circuito cerrado permite que el dispositivo no solo emita un estímulo, sino que también reciba información del sistema nervioso para adaptar la terapia a las necesidades exactas de cada individuo, optimizando los resultados.
El Dr. Javier Calvimontes, neurocirujano funcional del Hospital Italiano de Córdoba, subraya la importancia de esta retroalimentación: “Estamos teniendo información objetiva desde su cuerpo o básicamente su sistema nervioso, lo cual hace que mejoremos los tratamientos y que sea un poco más preciso el trabajo, quizás sacando algunas variables blandas que tenemos dentro de las consultas”.
El avance hacia dispositivos capaces de adaptarse en tiempo real también pone en valor un aspecto central de la innovación en salud: su capacidad de mejorar la experiencia y los resultados de los pacientes.
“Lo relevante de esta nueva generación de dispositivos no es solo su sofisticación técnica, sino el sentido clínico. Cuando la tecnología es capaz de adaptarse al paciente en tiempo real, deja de ser un equipo y se convierte en una herramienta que restituye autonomía, funcionalidad y dignidad. Ese es el verdadero propósito de innovar en salud”, señaló María Jimena Bedoya, Gerenta de Marketing de Neuromodulación para Latinoamérica de Medtronic.
Esta capacidad de sensar es la puerta de entrada al futuro de la neuromodulación: la estimulación adaptativa. Los expertos prevén que los dispositivos podrán autoajustarse de manera automática, proporcionando una terapia dinámica que responde a los cambios del paciente a lo largo del día.
Como concluye el Dr. Pablo Mortarino, neurocirujano de Rosario, “en un futuro esperamos que los aparatos puedan calibrarse en tiempo real de acuerdo con la respuesta terapéutica del paciente. Esperamos contar con equipos que puedan hacer esa programación de forma automatizada y que esto le brinde al paciente un mejor tratamiento a lo largo del tiempo”.
Este enfoque promete una medicina verdaderamente hecha a la medida, abriendo un capítulo extraordinario en la ingeniería aplicada a la calidad de vida.