El presidente Javier Milei anunció que enviará al Congreso un proyecto de ley para profundizar el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), con el objetivo de ampliar los beneficios vigentes y extenderlos a sectores que, según la definición oficial, “nunca han existido en la Argentina”.
La iniciativa, a la que el mandatario bautizó “Súper RIGI”, fue comunicada a través de un mensaje publicado en su cuenta de X mientras regresaba al país tras una nueva visita a Estados Unidos. Allí planteó que el nuevo esquema buscará impulsar actividades vinculadas con los sectores más dinámicos de la economía y generar nuevas empresas orientadas a atender demandas productivas emergentes.
“Estaremos mandando al Congreso una ley sobre SÚPER RIGI, el cual tiene mayores ventajas que el RIGI original y que aplicará para sectores que nunca han existido en Argentina”, sostuvo el jefe de Estado. En el mismo mensaje afirmó que la medida permitirá “crear nuevas empresas que satisfagan las necesidades productivas de los nuevos sectores dinámicos de la economía al tiempo que multiplicará la cantidad de empleos”.
El anuncio se produjo en el cierre del 17° viaje de Milei a Estados Unidos desde su llegada a la Casa Rosada en diciembre de 2023. La visita tuvo una agenda breve, de menos de 24 horas, pero concentró reuniones con empresarios y referentes del mundo financiero. El Presidente participó de la 29° Conferencia Global del Instituto Milken, mantuvo un encuentro con el titular de la entidad, Michael Milken, y luego compartió una reunión con un grupo reducido de empresarios.
En ese marco apareció uno de los datos que el Gobierno considera centrales para reforzar su discurso sobre la necesidad de profundizar los incentivos a las inversiones. El ministro de Economía, Luis Caputo, informó que durante el viaje se reunieron con directivos de Chevron, quienes anticiparon la presentación de un nuevo proyecto vinculado al RIGI por más de 10.000 millones de dólares.
“Nos reunimos junto con Pablo Quirno y Alejandro Oxenford con Chevron CFO Eimar Bonner y Laura Lane, quien nos garantizó que estarán enviando un nuevo proyecto RIGI en los próximos días por más de USD 10.000 millones”, escribió el titular del Palacio de Hacienda en redes sociales.
El RIGI fue incorporado a través de la Ley Bases como uno de los instrumentos centrales de la estrategia oficial para atraer inversiones de gran escala. El esquema está orientado especialmente a sectores como energía, minería, infraestructura e industria, actividades que requieren fuertes desembolsos iniciales y plazos extensos de maduración.
Entre los principales incentivos que contempla figuran la estabilidad tributaria por varios años, beneficios cambiarios y aduaneros, reducción de la carga impositiva y facilidades para el giro de divisas al exterior. Uno de los aspectos más valorados por las empresas es la reducción del Impuesto a las Ganancias del 35% al 25%, además de la exención de derechos de exportación, la posibilidad de acreditar el IVA en la etapa preoperativa y el acceso a mecanismos de arbitraje internacional ante eventuales controversias jurídicas.
Con el anuncio del “Súper RIGI”, el Gobierno busca ahora dar un paso adicional. Aunque todavía no se conocen los detalles técnicos del proyecto ni el articulado que llegará al Congreso, la señal política apunta a ampliar el alcance de esos beneficios y diseñar un régimen aún más favorable para actividades emergentes o vinculadas a nuevas tecnologías, cadenas de valor estratégicas y sectores de innovación productiva.
Hasta el momento, el volumen total de inversiones vinculadas al RIGI asciende a 94.965 millones de dólares entre proyectos aprobados y expedientes aún en evaluación. De ese total, 67.755 millones corresponden a 22 iniciativas pendientes de aprobación.
Los proyectos que ya recibieron luz verde suman 27.210 millones de dólares. La mayor parte se concentra en energía y minería, dos rubros que el Gobierno identifica como pilares para incrementar exportaciones, sumar divisas y consolidar un perfil productivo orientado a los recursos naturales y la infraestructura.
Entre las iniciativas aprobadas sobresalen el parque solar El Quemado, desarrollado por YPF Luz en Mendoza; Vaca Muerta Sur, impulsado por un consorcio liderado por YPF para ampliar la capacidad exportadora de petróleo; el proyecto de gas natural licuado de Southern Energy en Río Negro; la ampliación del proyecto de litio Rincón, de Río Tinto, en Salta; y Los Azules, el emprendimiento de cobre de McEwen Copper en San Juan.
También figuran inversiones industriales y logísticas, como la planta siderúrgica de Sidersa en San Nicolás, el parque eólico de Olavarría, la terminal multipropósito de Timbúes en Santa Fe, y proyectos mineros de oro, plata y litio distribuidos entre San Juan, Catamarca y Salta.
El oficialismo interpreta que estos números respaldan la estrategia de apertura a grandes capitales. Sin embargo, el “Súper RIGI” abrirá una nueva discusión política en el Congreso, donde volverán a aparecer debates sobre el alcance de los beneficios fiscales, el impacto sobre la recaudación y el grado de participación que tendrán las economías regionales y la industria nacional en los proyectos de gran escala.